• Aeroparque sin vuelos: El Aeroparque Jorge Newbery suspenderá sus operaciones por casi 3 días para realizar trabajos de mantenimiento en su pista. El aeropuerto porteño dejará de operar desde las 23:00 hs del martes 25 de agosto hasta las 06:00 hs del viernes 28 de agosto. Durante las 55 hs. programadas de obras a cargo del concesionario Aeropuertos Argentina, se realizarán reparación de juntas y fisuras, descontaminación, repintado de demarcaciones y tareas vinculadas con el sistema de balizamiento. La suspensión total de despegues y aterrizajes por estas obras impactarán en alrededor de 900 vuelos (entre cabotaje, regional e internacional) y aproximadamente a 115.000 pasajeros que vuelen en Aerolíneas Argentinas, JetSmart, Flybondi, Latam, Gol y Sky. Cada aerolínea aplicará su propio esquema de reprogramaciones frente al cierre, parte de los vuelos trasladarán su operación al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, y otros podrán ser reprogramados para antes o después del período de cierre.
  • Aeropuertos sustentables y con ganancias: Corporación América Airports presentó su Reporte de Sostenibilidad 2025, en donde se detalla un total de 86,7 millones de pasajeros movilizados el año pasado (un incremento del 9,8% respecto a 2024), ingresos por 1.962,1 millones de dólares, un EBITDA ajustado de 727,8 millones de dólares y un beneficio neto anual de 257,7 millones de dólares. En el informe anual de más de 200 páginas, también se detallan operaciones de carga por 403.500 toneladas y un total de 876.400 movimientos aéreos. En materia de sustentabilidad el informe expone el abastecimiento eléctrico 100% renovable en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en Aeropuertos Argentina Cargas (también en Ezeiza), alcanzando un 25% en Aeroparque, y un total de 49% de la energía consumida en todas las terminales argentinas proveniente de fuentes renovables. Además, 12 aeropuertos argentinos certificados en el programa ACA (Airport Carbon Accreditation) nivel 2 “Reducción” (los aeropuertos de Aeroparque, Córdoba, Comodoro Rivadavia, Ezeiza, Iguazú, Mendoza, Salta, Tucumán, Jujuy, Bariloche, Paraná y Río Grande). En el exterior, Toscana Aeroporti, que gestiona los aeropuertos de Florencia y Pisa, cubrió el 40% de sus necesidades energéticas con fuentes verdes certificadas; y el Aeropuerto Seymour de Galápagos, conocido como Aeropuerto Ecológico Galápagos, obtuvo la certificación Nivel 4+ del programa “Airport Carbon Accreditation”. El holding gestiona 52 aeropuertos en 6 países (37 en Argentina, 8 en Uruguay, 2 en Ecuador, 2 en Italia, 2 en Armenia y 1 en Brasil), operando más de 340 rutas que conectan con más de 200 ciudades de más de 50 países, siendo el operador aeroportuario privado más grande del mundo por cantidad de terminales gestionadas.
  • Otra de Aeropuertos, la contracara: Aeropuertos Argentina, empresa parte de Corporación América Airports, deberá renegociar con el Estado Argentino la concesión de los 35 aeropuertos que administra en el país. El gobierno nacional prevé renegociar antes de fin de año con la empresa, y mientras la discusión se mantiene abierta, la definición del contrato impacta directo sobre el desarrollo de obras de infraestructura aeroportuaria por más de U$D 600 millones en distintas terminales nacionales (obras que contemplan ampliaciones, nuevas instalaciones y mejoras operativas). La concesión comenzó en 1998 y fue extendida hasta 2038 en el año 2020.
  • “Ellos construyen futuro, nosotros vivimos en el pasado”: La dura frase es propiedad de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), entidad que agrupa a las principales empresas del complejo oleaginoso y cerealero del país, que en un comunicado resaltaron la diferencia entre la velocidad regulatoria brasileña y la actualidad argentina respecto a las bioenergías basadas en materias primas sostenibles. Y la explosión se generó porque Brasil reglamentó el Programa Nacional de Combustible Sostenible de Aviación, conocido como ProBioQAV, mientras que en Argentina continúa pendiente una discusión legislativa sobre un nuevo régimen para biocombustibles. El SAF —por sus siglas en inglés, Sustainable Aviation Fuel— es el combustible de aviación fabricado a partir de materias primas renovables, puede obtenerse a partir de aceites vegetales, grasas animales, alcoholes o residuos agrícolas y forestales, entre otras, pero todas tienen en común que generan un combustible compatible con los motores aeronáuticos actuales, sin necesidad de modificar aviones ni infraestructura aeroportuaria, y con una huella de carbono considerablemente menor que la del combustible fósil tradicional Jet A1. Argentina cuenta con más de 50 plantas de biocombustibles en alrededor de diez provincias, pero carece de un marco regulatorio que impulse la producción de SAF, en un momento en que la demanda global del combustible se acelera al ritmo de los mandatos de reducción de emisiones en la aviación comercial mundial.
  • Otro sopapo al 737 Max: La fabricante de aviones Boeing enfrenta otra inspección masiva para su modelo 737 Max. La Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense ordenó inspeccionar más de 470 unidades Boeing 737 Max para detectar posibles grietas en el fuselaje advirtiendo sobre el riesgo de que existan daños no detectados que comprometan la integridad estructural de las aeronaves. La nueva directiva de aeronavegabilidad indica que el suceso afecta a los modelos 737 Max 8, Max 9 y Max 8-200 y “fue motivada por informes de grietas en un refuerzo estructural situado alrededor de la puerta de servicio delantera, en el lado derecho de la aeronave y junto a la galería delantera”. La empresa y la autoridad aeronáutica informaron que ya se modificó el proceso de fabricación para solucionar este problema en la construcción de los nuevos aviones de estos modelos, pero revisarán los ya fabricados. El 737 Max es objetado por segunda vez desde su creación, anteriormente tras el accidente sufrido en enero de 2024 por el vuelo 1282 de Alaska Air por el desprendimiento de un panel de la puerta de emergencia en pleno vuelo. En ese momento los aviones Boeing 737 Max 9 de todas las aerolíneas fueron dejados en tierra hasta que una revisión profunda confirme que eran seguros para volar.