(Por redacción País Productivo) El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, remitió al Congreso Nacional el tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), dando inicio formal al proceso de ratificación en el país.
El envío del acuerdo coincidió con la apertura de las sesiones legislativas de 2026, en un contexto en el que el tratado permanece frenado por instancias judiciales dentro del bloque europeo.
Desde el Gobierno brasileño señalaron que el objetivo es agilizar el tratamiento parlamentario para avanzar con la internalización del texto y acercar su entrada en vigor.
Lula manifestó su expectativa de que el Congreso “no medirá esfuerzos” para aprobar el acuerdo “en el menor plazo posible”, y subrayó que el respaldo legislativo es clave para completar el trámite institucional.
El mandatario sostuvo que el pacto Mercosur-UE podría abrir “un nuevo ciclo de oportunidades” para las empresas brasileñas, al impulsar la competitividad, ampliar mercados de exportación y favorecer inversiones bajo criterios de sostenibilidad.
En paralelo, el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, se refirió al tema durante una sesión conjunta de ambas cámaras y anticipó un cronograma de discusión acelerado.
Motta indicó que el acuerdo será debatido hasta la próxima semana en la Comisión Mixta Permanente del Mercosur y que luego se prevé su votación en el plenario de la Cámara baja en la “semana después de Carnaval”, es decir, en la última semana de febrero.
Una vez aprobado por Diputados, el texto deberá ser enviado al Senado, mientras que para su entrada en vigor se requiere la ratificación de al menos un país del Mercosur y uno de la Unión Europea.
En el plano europeo, el tratado quedó en suspenso después de que el Parlamento Europeo decidiera paralizar su aplicación en una votación ajustada, con 334 votos a favor y 324 en contra, hasta que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la UE.
La Comisión Europea no precisó si aplicará el acuerdo de manera provisional, aunque el presidente del Consejo Europeo, António Costa, solicitó que se active una vez que alguno de los socios del Mercosur complete su ratificación.
El tratado, firmado el 17 de enero en Asunción tras 25 años de negociaciones, es considerado uno de los más relevantes para ambos bloques, al establecer un marco de cooperación política y económica y proyectar un espacio integrado de más de 700 millones de personas, que representa cerca del 30% del PBI mundial y alrededor del 35% del comercio global.
