(Por redacción País Productivo) La situación financiera del grupo Bioceres volvió a quedar bajo la lupa del mercado tras un nuevo hecho relevante que involucra directamente a una de sus principales compañías operativas: Rizobacter comunicó que inició conversaciones con acreedores ante el próximo vencimiento de una obligación negociable, en un contexto de crecientes tensiones de liquidez dentro del holding.

Según informó la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el compromiso corresponde a las Obligaciones Negociables Serie VIII Clase B, cuyo vencimiento está previsto para el 10 de febrero. A partir de esa fecha comienza a correr el período de gracia de 30 días contemplado en las condiciones de emisión, durante el cual un eventual incumplimiento aún no se considera formalmente un default.

La obligación fue emitida el 10 de febrero de 2023 por un monto superior a los US$ millones, dentro del programa global de endeudamiento de Rizobacter, que autoriza emisiones por hasta US$ 200 millones. El vencimiento incluye tanto el pago de capital como de intereses devengados.

En el documento presentado ante el regulador, firmado por el presidente de la compañía, Rizobacter señaló que se encuentra “en conversaciones con tenedores de dichas obligaciones”, con el objetivo de evaluar alternativas que permitan alcanzar un acuerdo. La empresa indicó que espera avanzar en una solicitud de consentimiento, un procedimiento habitual para modificar condiciones de deuda con la aprobación de los acreedores.

La activación del período de gracia otorga un margen adicional para la negociación, pero al mismo tiempo confirma las dificultades financieras que el mercado venía anticipando. Analistas y calificadoras ya habían advertido sobre la presión que ejercen los vencimientos de corto plazo sobre la estructura financiera de la compañía.

En ese sentido, la calificadora FIX había recortado la calificación crediticia de Rizobacter a BBB-(arg) en diciembre y volvió a confirmar esa nota en enero de 2026, manteniéndola bajo Rating Watch Negativo. En sus informes, la agencia alertó sobre un escenario de liquidez ajustada y un calendario de pagos exigente.

FIX identificó vencimientos concentrados en el primer semestre de 2026 por aproximadamente u$s40 millones, que incluyen compromisos relevantes asumidos en el mercado de capitales. Además, señaló que la capacidad de apoyo financiero por parte del holding Bioceres se encuentra limitada debido al deterioro general de su situación patrimonial.

“El estrés financiero del holding reduce la flexibilidad para asistir a sus subsidiarias”, advirtió la calificadora en uno de sus reportes, en referencia al menor margen de maniobra del grupo para respaldar a empresas como Rizobacter frente a sus obligaciones.

Desde el plano operativo, los indicadores de la compañía también mostraron señales de deterioro. El margen EBITDA, que históricamente rondaba el 18%, descendió a 3,9% en junio de 2025 y luego se recuperó parcialmente hasta 6,4% en septiembre, aún lejos de sus niveles habituales.

A este desempeño se suma un elevado nivel de endeudamiento y una estructura intensiva en capital de trabajo, característica del negocio de insumos agrícolas. En ese sector, los plazos de cobro suelen ser prolongados y están atados al ciclo productivo, lo que agrega presión financiera en escenarios de menor liquidez.