La industria autopartista vive un momento delicado por la caída en la actividad desde el último trimestre del año pasado y que se profundizó en el primer bimestre de 2024, que trajo aparejado suspensiones y despidos de trabajadores y expectativas de una merma de entre el 10 y el 12% en el sector automotriz. Como contrapartida, en Brasil se vive otra realidad tras los anuncios de inversión por US$ 13.000 millones en dicho rubro, por lo cual los industriales argentinos esperan que haya una suerte de «derrame» que permita mejorar la situación actual.

«La esperanza es que esas mega inversiones que se están anunciando en Brasil sean consideradas como un todo, digamos, dentro de una estrategia regional, y que algo de eso pueda derramar hacia la Argentina. Pero claramente, por cómo se está planteando, estamos jugando ahí de manera accesoria». dijo a País Productivo Radio el gerente general de la Asociación de Fábricas Argentinas de Autopartes (AFAC), Juan Cantarella.

Juan Cantarella, gerente general de AFAC

Como se mencionó anteriormente, y como sucede en el grueso de las actividades industriales en la actualidad, el sector vive un delicado momento, que comenzó en el último trimestre del año pasado, con suspensiones y despidos de personal.

En este sentido, Cantarella apuntó que «las suspensiones ya existen desde el último trimestre del año pasado; es una continuidad de ese proceso. El año pasado hubo bastantes inconvenientes para mantener el ritmo productivo que las fábricas venían manteniendo debido a las dificultades para mantener las relaciones comerciales con los proveedores del exterior, por no poder realizar los pagos en tiempo y forma».

«Eso, de alguna manera, se empezó a acomodar lentamente, pero no totalmente, e impactó en los dos primeros meses del año, sumado a una caída de la demanda real, también vinculada con la pérdida del poder adquisitivo. La combinación de ambas cuestiones generó una caída en el nivel de actividad del primer trimestre del año», agregó el titular de AFAC.

Respecto a la previsión de una caída de entre el 10 y 12% en el sector automotriz para este año, Cantarella marcó que «eso es lo esperado para lo que es el segmento de negocios vinculado con las autopartes que se proveen a los fabricantes de vehículos, que es uno de los grandes negocios del sector. El otro gran negocio es el mercado de reposición, que suele ser menos volátil, pero también en los primeros dos meses se mostró una caída, y aunque puede haber diferentes cuestiones ahí más del tipo estacional, por las vacaciones».

Balanza comercial

Según indica un informe un informe de AFAC, el año pasado la actividad registró un déficit en la balanza comercial de US$ 8.375 millones, uno de los peores resultados de los últimos 20 años.

Para Cantarella, «hay muchos factores» que explican esta situación. «Primero, hay una relación estructural dependiente de las importaciones en el sector. Hay muchos componentes y materias primas que no se fabrican, no solo en Argentina sino ni siquiera en la región. Por las especificaciones que requieren los materiales, tanto por las exigencias de las terminales como por las exigencias de calidad también en el mercado de reposición, existe una dependencia de ese aprovisionamiento del exterior. Esa relación es estructural, ya que lleva más de 20 años, en donde hubo diferentes tipos de políticas económicas, tipos de cambio real y niveles de presión impositiva también, aunque fue siempre hacia arriba. A pesar de todos esos cambios, lo que vemos es que la relación sigue, con lo cual habla de una relación más bien estructural, que no se soluciona con medidas de alcance coyuntural».

«En cuanto a por qué pasa eso, creo que hay que ir a la cuestión de inversiones. Lo que nosotros vemos reflejado en las estadísticas de importaciones, en realidad, son decisiones de no inversión que se tomaron mucho tiempo antes. Es decir, las inversiones que no se hacen hoy son las importaciones que se van a hacer mañana, y sobre todo en un sector como el automotriz, que está siempre en un permanente cambio tecnológico, mucho más acelerado de manera reciente. Esto prende una luz roja en donde si hoy estamos con esa dependencia de importaciones con el cambio tecnológico que el sector está teniendo a pasos agigantados y acelerados a nivel mundial, sino generamos el campo propicio para un fuerte proceso de inversión, bueno, en los años futuros vamos a ver peores cifras de importaciones», concluyó.