(Por redacción País Productivo) El girasol cerró una campaña histórica, con una producción récord de 4,7 millones de toneladas y un área cultiva de 2,05 millones de hectáreas, que implicó un salto del 10,8% respecto al año pasado.
Y gracias a este salto productivo, realizará una importante contribución a la economía argentina, con un incremento en su aporte del 53% en la comparación interanual, alcanzando los US$ 2.042 millones, informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).
En lo que respecto a las exportaciones, el crecimiento será más efímero, debido a la debilidad de los precios internacionales.

Así, la entidad bursátil proyectó un ingreso de divisas de US$ 1.521 millones, lo que implica un incremento de solo US$ 68 millones respecto al ciclo previo, mientras que el aporte en concepto de retenciones aumentará US$ 144 millones, alcanzando los US$ 144 millones.
En cuanto a lo estrictamente productivo, la BCBA destacó que «el período crítico (del cultivo) se desarrolló con buena oferta hídrica y por fuera de los meses atravesados por estrés térmico e hídrico durante la temporada estival. Y a pesar de los temporales relevados hacia el final del ciclo, el rendimiento promedio nacional se posicionó en 23,4 quintales por hectárea (qq/ha), marcando un nuevo récord histórico y superando en 1,2 qq/ha al anterior máximo, registrado en el ciclo 2014/15, que fue de 22,2 qq/ha».