(Por redacción País Productivo) Si la situación de Vicentin, la cerealera que entró en default y hoy se encuentra concursada, ya era complicada, a partir de hoy es casi terminal.
Es que en las últimas 24 horas recibió dos fallos adversos por parte de tribunales santafesinos que ponen en duda su futuro. Por un lado, la Corte Suprema provincial rechazó un recurso extraordinario de Vicentin para que su caso se revisado por el máximo tribunal a nivel nacional, mientras que otro juzgado decidió intervenir la empresa por irregularidades.
Vamos por parte. En 2018, Vicentin incurre en cesación de pagos por más de US$ 1.300 millones, por lo que se pone en marcha un concurso de acreedores. En el interín, el Gobierno de Alberto Fernández intentó intervenirla, lo cual terminó en un fracaso.
Cuando parecía que se allanaba el camino y Vicentin llegaba a un acuerdo con los acreedores, con quitas siderales en los pagos de sus deudas que llegaban al 60%, comenzaron los reveses judiciales para la empresa, ya que la Justicia santafesina decidió poner reparos en el acuerdo.
En el medio de todo esto, firmas como Bunge, Viterra y ACA, mostraron interés por quedarse con Vicentin, alcanzando contratos a fasón para mantener viva financieramente a la empresa a partir de que en las intalaciones de la cerealera se procese los granos de terceros.
La situación comenzó a dilatarse de manera considerable, hasta llegar el caso a la Corte Suprema, que no solo veía con desconfianza el concurso, sino que el 18 de febrero decidió hacer lugar a un reclamo de inconstitucionalidad de la firma Commodities SA, acreedora de Vicentin, anulando la homologación del acuerdo.
Esto acorraló a Vicentin, que jugó una de sus últimas cartas judiciales, presentando un recurso extraordinario para que su caso se revisado por la Corte Suprema de la Nación. Pero el máximo tribunal santafesino decidió en las últimas horas rechazar tal acción, por lo que a la cerealera se quedó ahora, judicialmente, esperando qué es la que pueda llegar a decir respecto al concurso el juzgado subrogante, ya que el concurso está, por decirlo de alguna manera, en foja cero.
Pero esto también abre la puerta a un proceso de «cram down». Esto significa que, si se desconoce de manera terminante el acuerdo al que Vicentin había llegado con la mayoría de sus acreedores, se podría pasar a un proceso donde los interesados por quedarse con la compañía presenten sus ofertas en un determinado lapso de tiempo. En el caso de que esto no se produzca o las ofertas sean consideradas insuficientes, puede decretarse la quiebra de la empresa y su posterior liquidación. O sea, hoy la situación de Vicentin es de total incertidumbre.
Intervención
Pero esto no quedó acá, ya que otro tribunal santafesino decidió, momentos antes de conocerse el fallo de la Corte Suprema provincial, la intervención por 120 días de Vicentin y desplazar a su directorio, al constatar irregularidades en el manejo de la empresa.
De esta manera, el juez en lo Civil y Comercial N°2 de la ciudad de Reconquista, Fabián Lorenzini, decidió desplazar a los directores Daniel Foschiatti, Carlos Sartor y Estanislao Bougain, que serán reemplazados por Andrés Shocrón y Guillermo Nudemberg.
Son varias las irregularidades que constató Lorenzini para tomar esta decisión. Según consta en el fallo dado a conocer hoy, uno de las razones es el aumento exponencial de la deuda de la empresa desde diciembre del año pasado, que pasó de $12.536 millones a US$ 30.545 millones.
Otro punto que identifica el fallo es la incapacidad de Vicentin de hacerse cargo de los salarios de los trabajadores, teniendo en cuenta sus problemas para cerrar o mantener los contratos de trabajo a fasón con empresas del sector, en especial, con los socios comerciales que, en un futuro, podrían hacerse cargo de la cerealera, como los son Bunge, ACA y Viterra.
Pero otro eje que toma en cuenta Lorenzini es la falta de mantenimiento de las plantas. «No se realizó en forma oportuna la parada técnica anual para el mantenimiento operativo de la planta de San Lorenzo, siendo imperioso hacerlo cuanto antes dado que estamos en las vísperas de la campaña de soja 2025, siendo imposible su operación plena y segura en las actuales condiciones», marcó el escrito judicial.