(Por redacción País Productivo) La guerra comercial comenzó de manera oficial ayer tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un arancel básico y general del 10% para todas las importaciones estadounidenses, sin excepciones.

Si bien desde el Gobierno nacional festejaron que Argentina tenga «solo» una suba en este concepto del 10%, mientras que otros países se ven afectado con alzas mayores al 30%, lo cierto es que nuestro país mantiene un activo comercio con Estados Unidos, que se ubicó como segundo destino de nuestras exportaciones, detrás de Brasil y por encima de China durante 2024.

Según el informe mensual de Intercambio Comercial Argentino (ICA) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el año pasado Argentina exportó US$ 6.454 millones hacia Estados Unidos, lo que implicó una suba del 14% respecto a 2023, mientras que las importaciones cayeron un 27,9% hasta los US$ 6.226 millones, lo que dio como resultado una balanza comercial superavitaria después de mucho tiempo.

Analizado en grandes segmentos, Combustibles y Energía se ubica como los principales productos que exporta a Argentina hacia dicho destino, con US$ 2.314 millones, mientras que en segundo lugar se ubicó las Manufacturas de Origen Industrial con US$ 2.093 millones, seguido por Manufacturas de Origen Agropecuario con US$ 1.423 millones y Productos Primarios con US$ 625 millones.

Por producto, el petróleo crudo es la principal exportación de Argentina representando en 2023 el 24,4% de los ingresos, seguido por el oro, con el 11,3%, las hormonas, con el 8,72% y el aluminio crudo, con el 7,20%.

También son importantes los envíos de petróleo refinado (3,71%); vino (3,04%); miel (1,99%); zumo de frutas (1,87%); lingotes de acero (1,65%); carne bovina congelada (1,36%); y crustáceos (1,27%), por citar algunos productos con mayor peso dentro de los envíos.

Así, hay grandes sectores de la economía productiva del país – sin contar los servicios -, que serán afectados por los aranceles de Trump, que se sumarán a aranceles ya existentes, como es el caso del vino o de la carne: energía, minería, agroindustria e industria siderúrgica, metalúrgica y química.

Pero a este impacto directo, hay que sumarle el efecto sobre los mercados, ya que, tras el anuncio de Trump, las cotizaciones internacionales de los principales productos se dan a la baja, además de que los mercados bursátiles y de commodities ya se ven afectados por esta situación.

Los principales economistas prevén que esta decisión de Trump, de perdurar en el tiempo, puede generar un fuerte cimbronazo en la economía mundial, con una posible recesión en puerta.