La diferencia entre lo que paga el consumidor por los alimentos frescos y lo que recibe el productor continúa profundizándose. Según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en diciembre el valor de estos productos se multiplicaron 3,9 veces en su camino de la tranquera y la góndola.
Esto quiere decir que por cada $1 que recibe el productor, el ciudadano de a pie está pagando $3,9 en los mostradores.
Esto trae como consecuencia que caiga la participación del agricultor o ganadero en el precio final de los alimentos que él mismo produce, ubicándolo en tan solo el 21%. Esta proporción en 11,4% menor que lo registrado por CAME en noviembre.

«Durante diciembre de 2024, las economías regionales han enfrentado una situación difícil, caracterizada por un consumo débil y altos costos de producción que afectan directamente a los productores locales. La apertura de importaciones ha intensificado la competencia, dejando a los productores nacionales en desventaja debido a los elevados costos de insumos, logística e impuestos que encarecen la oferta local», repasó la entidad empresaria en el informe.
Según CAME, sn el Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) se observó, en sus distintas naves, la entrada de uvas de mesa, cerezas, naranjas, limones y cebollas, por mencionar algunos productos de distintas procedencias».
Mayores brechas en el precio de los alimentos
Las mayores brechas se registraron en la zanahoria, cuyo precio se multiplicó 10,2 veces entre el campo y la góndola, seguida por la naranja (9,6 veces), el tomate redondo (8,8 veces), el brócoli (8,8 veces) y el repollo (8,2 veces).
En el caso de la zanahoria, su valor disminuyó 43% en origen y 6,9% en destino, atravesando una fuerte caída de los precios en origen debido a una falta de demanda y un exceso en oferta.
Por su parte, el precio de la naranja disminuyó al productor 18,9%, y se incrementó al consumidor 1,7%, debido «a la llegada de naranjas de España y de Egipto, favorecidas por la apertura de importaciones», indicó CAME.
«Esto coloca al productor local en una posición desfavorable, ya que los altos costos de producción aumentan considerablemente el precio de su oferta en el mercado», detalló el trabajo.
Los tomates redondos presentaron un descenso en origen del 60,1% y en destino del 27,5%. La caída del precio es resultado de un exceso en la producción, lo que ha provocado un incremento en la oferta disponible en el mercado.
Por último, el brócoli y el repollo presentaron disminuciones en origen (22,3% y 50,8%, respectivamente), ya que ambos tuvieron una recuperación en los niveles de producción, mientras que en destino el primero subió (19,5%) y el segundo disminuyó (14,8%).