(Por redacción País Productivo) El proceso de desaceleración de la inflación es sin dudas una buena noticia para la economía argentina y un logro del gobierno de Javier Milei, aunque hay ciertas variables financieras que siguen preocupando, sin contar los efectos sumamente negativos que conlleva la crisis en gran parte de los sectores productivos del país y en el consumo de los ciudadanos.

Pero más allá de esto, el economista, ex diputado y ex director de la Anses, Diego Bossio, ve que la economía está yendo hacia un proceso de estabilización. No obstante, esto no significa que no haya nubarrones financieros en el horizonte.

«Hay indicios de que se está estabilizando la economía», dijo Bossio en diálogo con el programa País Productivo Radio, que se emite por Radio del Plata.

Según el economista, «está bajando la inflación, lo cual es algo bueno, y la baja de la inflación va a ser persistente en términos de anclar el tipo de cambio. Ha habido equilibrio fiscal, ha habido acumulación de reservas en el Banco Central, o por lo menos reducción de las reservas netas. Y también ha habido un apretón monetario, un ordenamiento de toda la faceta monetaria. Todo eso tiene como resultado una mejora en los indicadores: menos volatilidad del dólar, achique de la brecha, reducción del riesgo país».

Sin embargo, Bossio ve una falencia en este programa. «Tenemos un problema que es muy evidente y que la sociedad conoce poco. Este es el tema del tipo de cambio, el dólar atrasado, que se nota en que un paquete turístico a Brasil es más barato que ir a Mar del Plata, que las pymes tienen problemas de exportación, y que un café en Argentina sale lo mismo que en Madrid».

«Entonces, la pregunta de la sostenibilidad es el gran interrogante: ¿es sostenible, es consistente este programa económico con un tipo de cambio tan apreciado? ¿Es posible que la Argentina pueda producir, generar dólares genuinos con un tipo de cambio tan apreciado? ¿Es posible que el sector productivo argentino, con todas las ineficiencias en términos de infraestructura, de productividad, tributaria, pueda competir en el mundo con un tipo de cambio tan apreciado? A priori, pareciera que no, pero bueno, el gobierno insiste, por una decisión política, que es la de anclar el tipo de cambio y bajar la inflación, lo que le da sustento», apuntó.

Productividad

Asimismo, Bossio no ve que todavía estén dadas las condiciones para que Argentina pase a un proceso de crecimiento productivo de consideración, como así tampoco a un salto exportador en el corto plazo, sino que entiende que la capacidad productiva de Argentina se ubica en los mismos parámetros que años atrás.

Por eso, sostiene que «para aumentar la productividad, hay que mejorar todo nuestro capital humano, la eficiencia de nuestro capital humano y todas las mejoras en términos de capital de infraestructura y de inversión de capital. Todavía estamos lejos de aumentar las capacidades productivas de la Argentina. Si hay un ordenamiento, posiblemente empecemos a ver una recuperación del salario, una recuperación del consumo».

«Eso se ve, es indudable, porque se apreció el tipo de cambio, con lo cual, en términos relativos, es más barato comprar un celular que hace un año atrás. Hay cuotas, la baja de la inflación ha acelerado lo que hace a la oferta de crédito, fundamentalmente por el sector bancario. Con lo cual, evidentemente, empieza a haber algún tipo de recuperación. Pero, con una mirada más de largo plazo, tengo muchos interrogantes que me parece que es importante señalar», dijo.

Inserción internacional

Otro punto que tocó Bossio fue respecto a la inserción internacional de Argentina, sobre todo tras que Donald Trump haya sido elegido como presidente de Estados Unidos, algo por lo que apostó Milei y si bien apostar a ganador siempre es algo bueno, el economista no está convencido de que el mundo que pretende Trump le convenga a nuestro país.

«Yo soy muy pragmático y siempre que le convenga a la Argentina, bienvenido sea. Ahora bien, no sé cuál es el negocio de la Argentina en ese sentido. Me da la sensación de que Milei tiene un gran apoyo por el triunfo de Trump, porque simbolizan un método y una lógica política, en algún punto, similar. Pero no sé si el mundo de Trump es el mundo que le conviene a la Argentina. Un mundo en donde aumenta la tasa de interés estadounidense, se fortalece el dólar, baja el precio de los commodities… Hay que ver qué pasa», explicó.

A esto sumó que «Argentina tiene una agenda bilateral con Estados Unidos muy concreta, que tiene que ver con los tubos, los caños, los metales críticos, el litio, los limones, el biodiesel… Y el hecho de congraciarse tan gratuitamente con Estados Unidos sin tener una negociación previa, a mí me resulta, a priori, no sé si conveniente. Pero bueno, me imagino que habrá una estrategia por parte del presidente Milei, y habrá una conveniencia clara para la Argentina».