(Por redacción País Productivo) La recuperación productiva del campo tras la histórica sequía se ve reflejada en la mejora de su industria derivada. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en lo que va de la campaña 2023/24 se procesaron 3,2 millones de toneladas de girasol en la industria local, ligeramente por encima del promedio del último quinquenio.
Si bien la dinámica macroeconómica argentina y la caída del consumo interno no sirvieron como traccionadores de la actividad, sí lo hizo la escalada en los precios internacionales, lo que hizo redireccionar la oferta de derivados de girasol hacia el resto del mundo.

Así, desde enero a octubre se exportó el 70% de la producción en plantas industriales de subproductos y aceite de girasol, esto es 13 puntos por encima del promedio y la proporción más alta desde el año 2006 para la misma altura del año.
De esta manera, entre 989.000 toneladas de aceite y 961.800 toneladas de subproducto, la exportación de los principales ítems del complejo girasol hasta octubre «llegó a máximos de casi dos décadas, y apenas 80.000 toneladas menos que durante la campaña 2005/06», indicó la BCR.
En línea con lo anterior, el volumen registrado por Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) a la segunda semana de noviembre acumula 1 millón de toneladas de aceite y 1,1 millones de subproductos, sumando un récord de negocios de exportación.
