(Por redacción País Productivo) En su fijación por desregular la economía argentina y traer la tan ansiada «libertad» a estas tierras, algunas medidas que lleva adelante el Gobierno nacional en este sentido a veces no responden en lo más mínimo a las necesidades de los sectores productivos, o, incluso, directamente pueden afectarlos de manera significativa, en un contexto de recesión económica y crisis social.

Es por eso que el economista, docente universitario y miembro de Fundar, Tomás Canosa, aseguró que en el contexto que se están tomando medidas como la eliminación controles de valores de referencia y también estampillas, «lo más delicado es el contexto en el cual se implementan, porque es un contexto en el cual la producción industrial viene mostrando una contracción».

«Cuando vemos cuántas pymes se perdieron este año en comparación con el año pasado, cuánto se gastó en empleo pyme, el escenario es sumamente complicado. Entonces, se implementan algunas medidas que, en muchos casos, van a hacer muy difícil para las pymes nacionales competir contra el exterior», dijo Canosa en diálogo con País Productivo Radio.

Para Canosa, «está claro que en algunos sectores la economía tenían que abrirse, había cierto margen para discutir y repensar algunas cuestiones centrales. Ahora, estas políticas se están dando en un contexto de una economía sumamente recesiva, y cuando las perspectivas a futuro en términos de crecimiento no son claras».

«La historia económica argentina nos muestra que, cada vez que intentamos instrumentar este tipo de iniciativas, terminan afectando al sector contrario al que pensábamos. Entonces, lo que posiblemente pueda suceder es que una empresa que hoy está fabricando e importando insumos para producir determinados productos, quizá apunte a importar productos terminados o que se amplíe la oferta de importaciones, lo cual atenta contra la producción nacional», explicó el especialista.

En este sentido, Canosa apuntó que «una autocrítica de lo que ha pasado en los últimos años es que este tipo de iniciativas deberían implementarse cuando la economía está creciendo y en una etapa de auge, no en una economía en contracción y con retracción del empleo, como lamentablemente estamos experimentando, sobre todo en sectores pyme y sectores transables, donde los márgenes son muy bajos y la competencia es muy fuerte».

El «modelo»

Según la visión de Canosa, el modelo económico del Gobierno «es el punto más cuestionable» en este contexto.

En esta línea, expresó que lleva adelante «un esquema en el cual, mes a mes, el tipo de cambio real se va apreciando, y estamos ante un gobierno que no dice que esto es un tema a seguir de cerca, sino que lo minimiza. El valor del tipo de cambio real y la perspectiva de seguir manteniendo esta política de apreciaciones del 2% mensual hará que el año que viene tengamos un tipo de cambio real totalmente apreciado».

«Entonces, el contexto cambiario será súper conveniente para importar, y si además eliminamos todas las regulaciones y bajamos todos los aranceles, va a ser muy difícil para las empresas nacionales competir. Me parece que este combo no es el ideal para las empresas que fabrican acá, lamentablemente, y para quienes creemos que la industria nacional es un motor central del desarrollo social, algo a lo que aspiramos para un país como Argentina», concluyó Canosa.