(Por redacción País Productivo) La Cámara de Diputados dejó vigente hoy el veto del Gobierno nacional a la Ley de Financiamiento Universitario, aprobadas hace algunas semanas por el Congreso, con un firme apoyó de la bancada del PRO, los ahora llamados «radicales libertarios» y legisladores de las provincias de Tucumán, Misiones y Catamarca.
De esta manera, la oposición no logró impedir que la medida fuera dada de baja, ya que no pudo reunir los dos tercios de los votos necesarios para que así sea.
Así, la compulsa resultó en 146 votos en contra del veto presidencial, 84 votos a favor del mismo y 5 abstenciones, además de un puñado de ausencias.
La Ley de Financiamiento Universitario proponía ajustar los sueldos del personal docente y no docente de las universidades conforme a la inflación medida por el IPC, con un aumento retroactivo de enero a diciembre.
Según cálculos, la normativa solo tendría un costo fiscal del 0,14 puntos del PBI. No obstante, y bajo la excusa de mantener el equilibrio fiscal a toda costa, el Presidente Javier Milei decidió vetar la normativa, a pesar de las multitudinarias marchas que se realizaron en todo el país para impedir que el rechazo presidencial se critalice en el Congreso.
Ahora, varias universidades nacionales del país se encuentran tomadas por los alumnos, en lo que hace suponer un conflicto largo entre el Gobierno y la comunidad educativa.
