(Por redacción País Productivo) El clima vuelve a jugarle una mala pasada al trigo. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), por la falta de lluvias hay dos millones de hectáreas en el oeste y norte del área agrícola en condiciones entre regular y mala, equivalente al 30% de las 6,7 millones de hectáreas implantadas.
Con este panorama, para la BCR será «muy difícil que no se observe un deterioro en los rindes futuros y, por lo tanto, afecte la proyección que, por ahora, está en 20,5 millones de toneladas».

«El trigo cumple con sus etapas de macollaje, encañazón y espigazón con un déficit hídrico que se agrava. Los lotes de la provincia de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero, centro y norte de Santa Fe y norte de la Pampa y una estrecha franja del oeste de Buenos Aires son los más afectados», puntualizó el informe.
La falta de lluvias también afecta al maíz, que ya parte de un escenario complicado para la implantación por lo que significó la irrupción de la plaga de la chicharrita, que afectó de manera considerable la producción y que ocasionaría una baja superior al 20% en la intención de siembra con respecto a la campaña anterior.
La entidad bursátil remarcó que esta situación se agrava en el caso del maíz porque «en este año hay necesidad de sembrar temprano, pero las lluvias de septiembre no aparecen»