(Por redacción País Productivo) La cosecha de maíz finalizó a nivel nacional con una producción estimada en 46,5 millones de toneladas, según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

Si bien este resultado representa un salto del 25,6% respecto a las 37 millones de toneladas obtenidas en la campaña 2022/23, ciclo marcado fuertemente por la histórica sequía que afectó al país, quedó muy por debajo de lo que se esperaba al comienzo de la siembra.

Allí, las entidades privadas estimaban una producción de récord que variaba entre las 56 y 60 millones de toneladas.

No obstante, la aparación de la plaga de la chicharrita, que propaga la enfermedad del achaparramiento del maíz, dio por tierra la posibilidad de conseguir un volumen histórico.

«La campaña estuvo caracterizada por la llegada de una nueva plaga que afectó a los maíces tardíos, particularmente las fechas de siembra posteriores al 15 de diciembre. El rinde medio de estos planteos se ubicó en 63,3 quintales por hectárea (qq/ha) (-17,8% respecto al promedio 2018/22)», indicó la BCBA.

Por otro lado, los planteos tempranos tuvieron buenos resultados en la zona núcleo, obteniéndoseen promedio un rinde de 102 qq/ha permitiendo frenar en parte la caída en la producción nacional.

«Todo el centro y norte agrícola se vió afectado en alguna medida por el complejo de virus y bacterias asociado a Dalbulus maidis, lo que está teniendo un impacto en la intención de siembra de la campaña 2024/25», indicó el informe.

Luego de las lluvias de los días previos, la siembra está comenzando en el centro, asegurando el escape a la posible entrada de la plaga, aunque por el momento no se ha reportado presencia en las zonas de producción temprana del cereal.