(Por redacción País Productivo) La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) remarcó la importancia para la seguridad de los conductores y peatones de que los vehículos y sus componentes cumplan con las normas de seguridad y las exigencias de certificaciones.
Días atrás el Gobierno nacional amplió de 30 a 142 el número de autopartes que pueden ser recuperadas y reutilizadas provenientes de vehículos dados de baja en los 160 desarmaderos registrados en el país.
«Apoyamos y seguiremos colaborando sobre todas las oportunidades que se detecten para mejorar los
procesos que permitan converger a esquemas más eficientes y efectivos. Y en ese mismo sentido,
creemos que el remedio más eficiente y efectivo, es la prevención», indicaron desde AFAC ante esta situación.
Por eso marcaron que «es deseable converger a procesos desburocratizados y con procesos modernos y transparentes, al mismo tiempo que resulta crucial que los vehículos, las autopartes y componentes críticos cumplan con normas de seguridad».

Entre las razones que esgrimieron los industriales destacan:
* Seguridad, prevención de accidentes y mitigación del daño: las autopartes certificadas requieren
de rigurosas pruebas para asegurar su correcto funcionamiento en situaciones de emergencia,
como accidentes u otras fallas, reduciendo riesgos. Los componentes que no han sido certificados
incrementan los riesgos en la seguridad de los conductores, pasajeros y peatones, entre otros. Las
normas técnicas tienen como objetivo que las autopartes funcionen correctamente en situaciones
críticas, reduciendo la probabilidad de accidentes. Y en caso de ocurrencia, los componentes de
seguridad reducen sustancialmente las lesiones a los ocupantes del vehículo y otras personas
intervinientes. Asimismo, cumplir con normas de seguridad rigurosas ayuda a identificar y corregir
posibles defectos en autopartes y componentes antes de que lleguen al mercado, previniendo
situaciones indeseadas.
* Protección del medio ambiente: los vehículos y sus componentes tienen exigencias para
minimizar el impacto ambiental, habiendo normas cada vez más estrictas de emisiones y eficiencia
energética que se deben controlar.
* Confiabilidad del vehículo y sus partes: las autopartes certificadas bajo normas de seguridad
tienen la garantía de funcionar de acuerdo a lo esperado bajo diversas condiciones, asegurando la
confiabilidad tanto del componente como del vehículo, garantizando además la durabilidad; ya
que están diseñados y fabricados para resistir el desgaste y el uso prolongado, lo que reduce la
necesidad de reparaciones y reemplazos.
*Confianza del consumidor: los consumidores confían en que los vehículos y sus componentes
críticos cumplen con normas técnicas rigurosas. Esta confianza es crucial para la reputación de los
fabricantes y para la fidelidad de los clientes.
* Reducción de riesgos: al elegir productos que cumplen con las normas de seguridad, los
consumidores están minimizando el riesgo de fallas inesperadas y protegiendo su bienestar y el de
terceros.
* Competitividad en el mercado: las empresas que cumplen con normas de seguridad pueden
acceder a mercados más desarrollados y competitivos, ya que muchos países y consumidores
demandan productos que cumplen con altos estándares de seguridad. Además, las normas de
seguridad impulsan la innovación, ya que los fabricantes buscan desarrollar productos que no solo
cumplan con las normas actuales, sino que también anticipen futuras regulaciones.
* Protección contra reclamos: cumplir con normas técnicas también brinda cobertura a los
fabricantes y distribuidores de posibles reclamos legales en caso de determinación de los causales
de un accidente.
* Cumplimiento de la Ley: en muchos países desarrollados, las normas exigen que todos los
vehículos y sus componentes críticos cumplan con ciertas normas de seguridad, con certificaciones
previas a ser comercializados. El incumplimiento de estas normativas puede llevar a sanciones,
retiros de productos y contingencias legales y económicas.