(Por redacción País Producivo) La industria de la transformación mecánica de la madera está atravesando una recesión severa que afecta a todos los sectores de la cadena, desde los aserraderos hasta la construcción. Las caídas en la producción, los altos costos productivos y la disminución en el empleo son problemas comunes que deben ser abordados con urgencia para evitar un mayor deterioro del sector.
La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) dio a conocer un informe en el que destaca que el impacto de la recesión en las empresas vinculadas a la fabricación de muebles ha sido significativo, con una disminución de la producción del sector del 37% interanual.
Esta disminución es aún más grave en las PYMES, donde la caída de la producción alcanza en algunos casos el 60%. Estas caídas han afectado no solo el nivel de utilización de las plantas, sino también la cantidad de turnos trabajados y, en algunos casos, el nivel de empleo.
Muchas de estas empresas se localizan en pueblos del interior del país, donde son las principales generadoras de empleo local, lo que destaca la importancia de su viabilidad productiva para las economías regionales.
Asimismo, es preocupante el alza en los costos productivos, tanto por el incremento en los insumos como por el costo de los servicios públicos, que han aumentado en promedio un 500%. Estas subas han sido difíciles de trasladar a precios en el contexto recesivo actual, lo que ha afectado gravemente la rentabilidad de toda la cadena.

Y otro de los puntos más significativos tiene que ver con la posible eliminación de los reglamentos técnicos que deben cumplir los bienes vinculados a los sectores de construcción, madera y muebles, que garantizan la calidad y seguridad de los productos elegidos por los consumidores.
De eliminarse, se podría permitir la entrada de productos importados de calidad inferior, que no cumplan con las normativas necesarias para evitar accidentes potencialmente nocivos para los usuarios, alertaron.
«Es crucial implementar políticas que promuevan la reactivación económica, faciliten el acceso al financiamiento y mejoren las condiciones de competitividad de las empresas, especialmente las PYMES, que son fundamentales para las economías regionales y el empleo local», expresaron las empresas.
En este contexto, manifeataron que esperan poder trabajar mancomunadamente con el sector público para buscar soluciones que posibiliten la continuidad económica de las empresas del sector, con su consecuente impacto positivo sobre el empleo y la actividad económica.
«Nuestro sector emplea a 60,000 personas de forma directa y a un número similar de forma indirecta, por lo que su estabilidad y crecimiento son esenciales para el bienestar de nuestras comunidades». señalaron los industriales de la madera.
En lo que va del año, el acumulado indica una caída total de -16,1%, mientras se busca el piso de nivel de actividad. A nivel interanual acumula 13 meses de caída (desde jun-23). Otro parámetro de la crisis en la industria es la transversalidad: en jun-24 nuevamente cayó la actividad a nivel interanual en sus 16 sectores. El sector de Muebles y colchones y otras industrias manufactureras está entre los de mayor caída.
Ante semejante panorama, desde el IMA destacan que, a pesar de la crisis, las empresas de la industria del mueble nacional siguen apostando al desarrollo general de toda la cadena, con foco en la capacitación, la innovación y la calidad de los materiales, entre otros factores competitivos.
