(Por redacción País Productivo) Dentro de las políticas públicas que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei, la ciencia y la investigación no son una prioridad. De hecho, parece estar en las antípodas de que el Estado sea un impulsor del desarrollo científico, ya que al congelamiento de fondos a instituciones como el Conicet, se sumó la semana pasada la decisión de la Agencia de Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación de no abrir nuevas convocatorias a proyectos de investigación científica a lo largo de 2024.
Esto significó un duro golpe a la comunidad científica, que viene sufriendo los recortes del Gobierno nacional. Tal es así que el doctor en Biología y divulgador científico, Diego Golombek, consideró que la situación actual del sector «es verdaderamente preocupante y catastrófica, y esto último de la agencia es un poco el clavo en el ataúd de las ciencias en Argentina».
«La presidenta de la agencia dijo que no iba a hacer nuevos concursos. Eso, básicamente, es paralizar la ciencia, paralizar todo tipo de insumos, de compras, de algunos becarios que dependen también de los fondos de la ciencia. Y no es un caso aislado porque se suma a una seguidilla de cuestiones en las cuales el Conicet está cerrado, o sea, no entra nueva gente», dijo Golombek en diálogo con País Productivo Radio.
En este sentido, agregó que «estudiantes muy formados han sido discontinuados en sus becas, la cantidad de becas iniciales se ha reducido a la mitad, los institutos de investigación reciben muy poco dinero. La situación es verdaderamente preocupante y catastrófica, y esto último de la agencia es un poco el clavo en el ataúd de las ciencias en Argentina».
Histórico
La semana pasada, la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología, emitió un comunicado en el cual aseguran que se está asistiendo a «un proceso de ajuste y destrucción que no tiene precedentes desde la recuperación de la vida democrática en nuestro país».
Al respecto, Golombek, que firmó dicho escrito, describió que «ha habido épocas de muchos recortes; efectivamente, hacia fines de los 90 y comienzos de los 2000, y en épocas durante el gobierno macrista, pero nada parecido a esto. Además, es muy grave la situación presupuestaria; realmente es angustiante. Pero, en mi opinión, palidece con respecto a la situación del lugar que ocupa la ciencia en el país o en el Estado».
«El desprecio y el maltrato que está teniendo la ciencia y la tecnología es absolutamente inédito. Insultos para científicos que nos ganamos la vida tratando de entender el mundo y, en muchos casos, con una aplicación directa en la sociedad. Eso, para mi gusto, es más grave que el problema presupuestario, que ya es suficientemente grave. Nunca lo hemos vivido, ni siquiera desde la recuperación de la democracia y antes. La ciencia y la tecnología sabemos que, una vez que se destruyan, no las podemos reconstruir, o va a tardar muchísimo en reconstruirlas», advirtió.
Para Golombek existe un problema en la difusión de las actividad e investigaciones por parte de la comunidad científica y su impacto en la vida diaria de la sociedad. No obstante esta falencia, sostuvo que «hay una campaña clarísima de desprestigio de la ciencia que, lamentablemente, cayó bien en un sector de la sociedad. Bueno, tenemos que salir a hablar. Estamos obligados a contar esto que hacemos y a justificar, en cierta forma, porque es cierto que gran parte del sistema científico se sustenta en fondos públicos».
«Yo soy consciente de que esto es un tiempo tremendamente oscuro. Es una Edad Media realmente para lo que es el conocimiento científico y las instituciones científicas. Pero después de la Edad Media viene el Renacimiento. Va a tardar mucho y vamos a tener que reconstruir muy desde el subsuelo, pero lo vamos a hacer», concluyó.