Los tan necesitados dólares por el Gobierno nacional de la mano de la cosecha de granos gruesos podrían ingresar de buena manera en los próximos tres meses. Según una previsión de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), teniendo en cuenta las exportaciones proyectadas tanto de maíz como soja y derivados para este año, estos dos cultivos aportarían neto de importaciones unos US$ 23 mil millones de las cuales US$ 8 mil millones se concretarían en este trimestre.
Dos factores son claves para que este guarismo se concrete: que avance a ritmo firme la recolección y que se mantenga la mejora en los precios internacionales del maíz y la soja.

En el primer caso, el clima ha acompañado con escasas lluvias y heladas durante los últimos días, permitiendo reanudar los trabajos sobre el campo y durante este último par de semanas avanzar sobre 4,5 millones de hectáreas a nivel nacional. «Aun así, al 16 de mayo la proporción de superficie cosechada es la más baja desde la campaña 2015/16, y de las 39 delegaciones relevadas por la Secretaría de Bioeconomía solo 6 no se encuentra por detrás del promedio», puntualizó la BCR.
En cuanto a los precios, la pizarra por la oleaginosa ya llega a $263.000/t y $165.000/t por maíz; al tipo de cambio exportador y teniendo en cuenta la evolución de los precios en la economía, la soja llegaría a posicionarse en términos reales a la par del último pico de marzo, mientras que, por maíz, se estarían negociando precios disponibles a los mismos niveles de poder de compra que durante enero de este año.
Comercialización
Esta mejora relativa sobre el poder de compra de una tonelada de grano podría funcionar como aliciente para el impulso de la dinámica comercial en plena cosecha.

Dada las condiciones comerciales particulares de esta campaña, que han llevado a mantener una proporción importante de la oferta total esperada sin un precio fijo (tanto en soja como maíz), «es probable que los negocios por granos corran al ritmo de la cosecha», dijeron desde la entidad, por lo cual «el importante avance logrado durante la primera mitad de mayo y las auspiciantes condiciones climáticas para la próxima semana podrían impactar favorablemente sobre la dinámica comercial».
En este sentido, el avance de las compras es «esclarecedor». En las últimas dos semanas se comprometieron 1,4 millones de toneladas de soja correspondientes a la campaña en curso y, entre compras con precio en firme y fijaciones, 1,5 millones han cerrado precios siendo este último el mayor avance en cuanto a fijación de precios de toda la campaña.
Si bien el acumulado de compras por soja 2023/24 sigue detrás del promedio de los últimos cuatro años, el clima, las heladas y el avance de las labores han permitido acelerar el ritmo para comenzar a cerrar la brecha. En esta línea, durante la primera mitad de mayo ya han ingresado más de 2,1 millones de toneladas de soja hacia los puertos del Gran Rosario gracias al arribo promedio de poco más de 5.000 camiones por día, afluencia máxima de envíos desde el campo para el mismo período desde el año 2017.
En concordancia con la evolución de la logística local hacia las fábricas y puertos, ya se habrían embarcado poco más de 1,7 millones de toneladas de soja y derivados en lo que va de mayo según la agencia marítima NABSA, mientras el line Up para la segunda mitad del mes sería de 3,4 millones correspondientes al complejo soja de las cuales 2 millones corresponden a harina de soja y 300.000 a aceite de soja. El quinto mes del año, estacionalmente se presenta como uno de los más relevantes en cuanto a envíos hacia el exterior y consecuente ingreso de divisas.
