El maíz no para de sufrir recortes a medida que pasan las semanas por las diferentes entidades especializadas por el agro que relevan el estado del cultivo afectado por la plaga de la chicharrita, que contagia una enfermedad conocida como «achaparramiento del maíz», que no permite que se forme el choclo y que «voltea» a la planta por el quiebre del tallo. Así, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en su informe mensual, redujo la estimación de producción en 2,5 millones de toneladas hasta las 47,5 millones de toneladas.

«Pese a la ola de calor de las dos últimas semanas de enero y la primera de febrero, las condiciones hídricas fueron muy buenas antes y después de dicho período en gran parte de la región pampeana. Por lo cual, la chicharrita, que es el insecto que transmite el Spiroplasma, ha sido la máxima responsable de los recortes que se han ido realizando en los últimos meses. La chicharrita le ha quitado a Argentina un poco más del 20% de la producción maicera», explicó el trabajo de la BCR.

Esta caída se da a pesar de que la entidad bursátil detectó en la última semana, a través de imágenes satelitales, unas 280.000 hectáreas más de maíz implantado en la zona núcleo, elevando la superficie implantada a nivel nacional a 8,89 millones de hectáreas, que en condiciones normales hubiese arrojado una producción récord de 61 millones de toneladas.

En cuanto a las labores de recolección, ya se cosechó un 25% de la superficie apta a nivel nacional, con un atraso en los trabajos respecto a un año atrás del 7%. En abril, el rinde nacional bajó de 70,3 a 65,0 qq/ha.

Se considera una siembra de 8,89 millones de hectáreas y un aumento del área que no será cosechada para grano comercial en 170.000 hectáreas, por lo que un total de 1,42 millones de hectáreas no entrarían al circuito comercial.

Por la chicharrita, el rinde de Córdoba, distrito maicero por excelencia, pierde en mayo 11,4 quintales por hectárea (qq/ha) respecto de lo estimado un mes atrás. La provincia podría haber superado las 21 millones de toneladas, sin embargo, «por los efectos inéditos de esta plaga se espera una producción de 15,17 millones de toneladas.

El otro gran recorte se da en las provincias del norte Argentino que en conjunto sufren un descuento de 1,6 millones de toneladas respecto a abril. Los mayores recortes se realizaron en Santiago del Estero y más aún en Chaco. Rindes de 10 a 40 qq/ha y pérdidas masivas de áreas que no podrán cosecharse para grano comercial configuran una gravísima situación productiva.