El Banco Central de la República Argentina (BCRA), en una medida casi sin precendentes, decidió desregular la tasa mínima de los plazos de interés, liberando así el piso que deben ofrecer las entidades bancarias a sus clientes, cuestión que generó el derrumbe de hasta 40 puntos porcentuales en lo que ofrecen los bancos a sus clientes.

Según explicó la autoridad monetaria, está decisión se tomó a partir de que «desde el 10 de diciembre 2023, la coyuntura económica presenta señales visibles de reducción de la incertidumbre macroeconómica».

Según plantea el BCRA, dichas señales son «la trayectoria descendente de la inflación minorista; la perspectiva favorable en torno a la inflación subyacente; la moderación en términos reales de la emisión monetaria y la consecuente mejora del balance del Banco Central; la acumulación sostenida de reservas internacionales; la estabilidad de la brecha entre la cotización del dólar oficial y las cotizaciones paralelas; y la evolución favorable del programa de acceso acelerado de mipymes al Mercado Libre de Cambios».

Así, la tasa de interés ofrecida para los plazos fijos se derrumbaron en algunos bancos privados hasta 40 puntos porcentuales, al pasar de 110% al 70%.

También, el BCRA decidió bajar la tasa de interés de los pases pasivos al 80% y decidió que el acceso a la ventanilla de pases volverá a ser exclusivo para las entidades financieras reguladas por BCRA.