(Por redacción País Productivo) La cosecha argentina de soja 2025/26 finalizó con una producción de 50,1 millones de toneladas y exportaciones proyectadas por US$ 21.192 millones, según estimó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

A pesar de que la superficie sembrada cayó 8,7% respecto del ciclo anterior, los mayores rendimientos permitieron sostener el volumen cosechado y elevar 19% el valor bruto generado por la cadena.

El informe de la entidad señaló que el cultivo aportará un producto bruto sojero de US$ 19.106 millones, mientras que, por separado, las ventas externas del complejo sojero alcanzarían US$ 21.192 millones. Además, la actividad generaría una recaudación fiscal de US$ 7.534 millones.

Durante la campaña se implantaron 16,8 millones de hectáreas, una superficie que resultó 8,7% inferior a la del ciclo 2024/25 y 1,3% menor al promedio de las últimas cinco campañas, que fue de 17,02 millones de hectáreas.

Las condiciones al momento de la siembra fueron, en términos generales, favorables para el establecimiento del cultivo, aunque se registraron excesos de humedad en algunos sectores del centro de la provincia de Buenos Aires que demoraron las labores.

El verano comenzó con un escenario de estrés hídrico que afectó el desarrollo de los lotes, especialmente de la soja de primera. Sin embargo, las precipitaciones registradas durante febrero mejoraron la disponibilidad de agua en los perfiles y permitieron recuperar el potencial productivo.

«Tras un inicio de verano bajo estrés hídrico que comprometió el comienzo del período crítico de la soja de primera y el crecimiento inicial de la soja de segunda, las precipitaciones de febrero, aunque espacialmente heterogéneas, permitieron recuperar la humedad del perfil del suelo y garantizar una adecuada condición hídrica durante la etapa final de definición del rendimiento», explicaron los analistas de la BCBA.

El rendimiento promedio nacional alcanzó los 31,3 quintales por hectárea, un nivel que se ubicó 9% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, sin considerar la campaña 2022/23, afectada por la sequía.

Con esos rindes, la producción nacional llegó a 50,1 millones de toneladas, apenas 200.000 toneladas menos que en la campaña anterior, pese a la reducción de la superficie sembrada.

La BCBA proyectó que las exportaciones de poroto, harina y aceite de soja sumarán US$ 21.192 millones, impulsadas por la recuperación de los precios internacionales y por el elevado volumen disponible para industrialización y embarque.

En paralelo, la entidad estimó que la cadena sojera generará un producto bruto de US$ 19.106 millones, un incremento del 19% frente a la campaña previa, mientras que la recaudación fiscal vinculada a la actividad alcanzaría los US$ 7.534 millones.