La fundadora de la Cámara Argentina de impresión 3D Irene Presti pasó por País Productivo, en Radio Del Plata, donde comentó acerca de la actualidad del sector, que es de gran ayuda para la medicina y los rubros de mecánica y metalmecánica. Presti además destacó el conocimiento de muchos estudiantes argentinos, que siguen desarrollando y trabajando en nuevos proyectos. 

La impresión 3D surge en 1976, cuando se inventó la impresora de inyección de tinta. En 1984, algunas adaptaciones y avances sobre el concepto de la inyección de tinta transformaron la tecnología de impresión con tinta a impresión con materiales.

En ese sentido, ha sido de gran aporte para la medicina, colaborando con prótesis que han servido para trasplantar a pacientes:“En la medicina fue un gran beneficio, porque podemos tener una prótesis de titanio totalmente personalizada. Hubo un gran avance en el software y en los materiales”. 

En la actualidad, ya existen profesionales que imprimen en 3D y se lo colocan a personas: “Esto ya está regulado, en Argentina ya hay varios laboratorios que lo están realizando. Tenemos impresoras que son un poco más costosas que las que se ven en algunos lugares y cada vez se emplea más. Todo lo que es uso automotriz y metalmecánico ya se está utilizando hace tres o cuatro años atrás”.

Entre uno de los logros más recientes, se logró imprimir en 3D los resultados de una resonancia, para que el médico profesional analice si ese paciente se podía operar de un tumor y que parte era conveniente intervenir: “Ahí se daba cuenta si podía o no operarlo y desde dónde iba a abordar la operación. Entonces él tocaba esa réplica, sin tener que abrir al paciente y desayunarse con otra cosa. Esto cada vez se usa más y es una gran ayuda para el médico”.

La impresión tridimensional de biomodelos ha demostrado en los últimos dos años ser de gran utilidad para el diagnóstico, tratamiento y planificación preoperatoria en prácticamente todas las especialidades quirúrgicas: ““Esto es parte de la industria del conocimiento, junto con la robótica y la programación”, resaltó Presti.

Acerca del avance de la tecnología en nuestro país y la fabricación de las máquinas 3D, comentó que “estamos bastante bien con respecto al mundo. Si hay países que pican en punta. Aquí hay fabricantes de filamentos, que son los insumos para las impresoras”.