(Por redacción País Productivo) La constructora Esuco, con casi 80 años de trayectoria en el mercado argentino, solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores para reorganizar un pasivo que involucra a más de 800 acreedores.

La compañía busca evitar un deterioro mayor de su situación financiera en medio de la profunda crisis que atraviesa el sector de la construcción.

La presentación judicial marca un nuevo capítulo en las dificultades que enfrentan las empresas vinculadas a la obra pública, una actividad que sufrió una fuerte retracción durante los últimos meses y alteró el esquema de ingresos de numerosas firmas del rubro.

La empresa argumentó que el proceso concursal apunta a preservar la continuidad operativa y a negociar un acuerdo ordenado con sus acreedores, evitando escenarios más complejos para la compañía y sus proveedores.

Fundada hace casi ocho décadas, Esuco participó en importantes proyectos de infraestructura en distintas regiones del país y logró consolidarse como uno de los nombres históricos de la construcción argentina.

Sin embargo, el cambio de escenario económico y la reducción de la actividad vinculada a obras estatales golpearon con fuerza sus finanzas, afectando tanto la generación de ingresos como la capacidad de afrontar compromisos asumidos con terceros.

Entre los factores que aceleraron la crisis aparecen la paralización de proyectos, el incremento de costos operativos y distintos conflictos contractuales que deterioraron el funcionamiento habitual de la firma.

La compañía también afrontó una significativa reducción de su estructura laboral. Según la documentación presentada ante la Justicia, la dotación pasó de 397 trabajadores en junio de 2025 a apenas 70 en abril de 2026, una caída superior al 80%.

Ese ajuste reflejó la magnitud de la contracción que sufrió la actividad de la empresa durante el último año, en un contexto de menor demanda y escasas oportunidades para reemplazar los contratos perdidos.

La decisión de acudir al concurso preventivo se enmarca además en una tendencia más amplia. Diversos informes muestran un fuerte crecimiento de las presentaciones concursales en el país durante los últimos meses.

De acuerdo con datos relevados por Industriales Pymes Argentinos (IPA), en la Ciudad de Buenos Aires se registraron 190 concursos preventivos durante 2025, frente a 82 observados en 2023, lo que implicó un incremento superior al 130%.

El mismo informe indicó que entre febrero y abril de 2026 se abrieron 92 nuevos procesos concursales en la jurisdicción porteña, una cifra que ya supera los registros anuales completos de varios años recientes.

En ese contexto, la presentación de Esuco se convirtió en uno de los casos más resonantes dentro del sector constructor debido a su trayectoria y al volumen de acreedores involucrados en la negociación.

La empresa espera que la protección judicial le permita ordenar sus obligaciones financieras mientras continúa desarrollando las actividades que aún mantiene en ejecución.

El objetivo central del proceso será alcanzar consensos con proveedores, entidades financieras, contratistas y otros acreedores para diseñar un esquema de pagos sostenible que garantice la continuidad de la firma.

Mientras avanza el expediente, el caso de Esuco se suma a la lista de compañías que buscan reestructurar sus pasivos en un escenario económico desafiante, donde la caída de la actividad y las restricciones financieras continúan poniendo presión sobre numerosas empresas argentinas.