(Por redacción País Productivo) El “boom” de la carne vacuna es una realidad, pero solo para la exportación. Mientras el consumo interno se cae a pedazos y los precios en góndola no paran de escalar, el sector externo está viviendo un muy buen momento, con valores récord y un incremento en los despachos.

Según informó hoy el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC), cámara que concentra el 80% de las empresas ligadas al comercio exterior de este alimento, los embarques crecieron un 14,3% interanual en el primer trimestre, alcanzando las 164.000 toneladas peso producto.

Pero si bien el aumento en volumen fue considerable, lo que respecta a valor muestra un verdadero salto. En este sentido, ABC informó que en los primeros tres meses del año los ingresos alcanzaron los US$ 1.070,8 millones, un 52,9% más que en el mismo período de 2025, lo que habla a las claras de que el incremento responde mayormente a los precios.

Gran parte de esta suba en los envíos fue consecuencia de la mejora registrada en marzo, cuando se despacharon 61.600 toneladas por US$ 419,3 millones, lo que implicó una suba del 25,1% en el primer punto y del 34% en el segundo respecto de febrero.

Si vamos a la comparación interanual, el salto es espectacular: 38,5% superiores en volumen y 97,9% en valor. Una animalada.

Las razones: la espiralización de los valores internacionales. El mismo presidente de ABC, Mario Ravettino, explicó que el precio promedio de exportación de carne bovina refrigerada y congelada resultó en el mes de marzo de 2026 de US$ 6.802 por tonelada. Este valor resulta un 7,1% superior al obtenido en febrero último y un 42,9% más elevado que el precio medio de marzo de 2025, que había sido de US$ 4.760 por tonelada”.

Si tomamos que el pico anterior, registrado en abril de 2022, con US$ 6.300 la tonelada, estamos hablando de que el precio actual está tocando valores récord.

Si bien China sigue siendo el principal destino de la carne argentina, representando el 61,7% del total de los envíos, se registró un “leve ascenso de los volúmenes de carne enfriada, complementada por un comportamiento significativamente alcista de los despachos de carne congelada destinada a Estados Unidos”, que alcanzaron las 8.700 toneladas en marzo. Este país quedó como el segundo destino en relevancia el mes pasado, “impulsado por la ampliación del contingente libre de aranceles”.