(por Christian Veltri) La industria del turismo se consolida como una clave para el desarrollo económico de los países. Sumando turismo interno e internacional, el sector contribuyó en 2024 al PIB mundial en cerca del 10% del total y generó 357 millones de empleos directos e indirectos, transformándose en una actividad clave para el desarrollo a nivel nacional e internacional. A pesar de estos números, Sudamérica, y Argentina, no reflejan este superávit en turismo. Los números de INDEC que no colaboran.

Ante la búsqueda de divisas que hagan sostener una balanza equilibrada en los países, el turismo se posiciona como un atractivo para los funcionarios que deben mostrar ese equilibrio en las cuentas nacionales de los países, sobre todo en Latinoamérica.

En los últimos 20 años, la industria del turismo edificó prestigio a nivel global como uno de los sectores económicos más relevantes. Sumando turismo interno e internacional, el sector aportó en 2024 alrededor de U$D 10.900 billones al PIB mundial, alrededor del 10% del total, y generó 357 millones de empleos directos e indirectos.

La nueva edición del Monitor de Comercio e Integración, “Vientos de cambio: la valorización de los servicios turísticos ante la reconfiguración del comercio de bienes” emitido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a finales de 2025 muestra que el turismo internacional en América Latina y el Caribe se consolida como un motor de desarrollo en la región al marcar un crecimiento promedio de 5,2% anual en la última década, por encima del 4,4% de promedio mundial.

El turismo representó en 2024 el 42,3% de las exportaciones de servicios y el 6,3% de las ventas externas totales de América Latina y el Caribe. El turismo internacional en América Latina y el Caribe creció en promedio un 5,2% anual en la última década, las exportaciones de servicios turísticos pasaron de US$65 mil millones en 2014 a US$108 mil millones en 2024, según un nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Paolo Giordano, economista principal del Sector de Productividad, Comercio e Innovación del BID y coordinadora del informe expuso que “El turismo internacional se ha consolidado como un sector clave de la economía mundial, con un rol destacado en la generación de empleo, divisas e inversiones. En América Latina y el Caribe, en la última década, las exportaciones de servicios turísticos crecieron por encima del promedio mundial. Sin embargo, la relevancia del turismo es muy disímil entre las economías de la región. Los resultados de un análisis empírico de las llegadas de turistas internacionales indican que las inversiones para cerrar las brechas en infraestructura y capital humano, la valorización y diversificación de los atractivos, y reformas institucionales y de políticas que contribuyan a servicios turísticos de mayor calidad son clave para potenciar el crecimiento del sector y su contribución al desarrollo de las economías”.

El turismo internacional representó en 2024 alrededor del 5,4% del comercio mundial de bienes y servicios equivalente a U$D 1,7 billones, valor similar al del petróleo, automóviles o de alimentos. A nivel mundial, la cantidad de arribos de turistas internacionales llegó a 1.470 millones de personas en 2024, los que generaron un ingreso por turismo internacional de U$D 1,7 billones, equivalente a US$ 1.180 por turista. La región de América Latina y el Caribe alcanzó un récord de arribos internacionales de 115 millones de turistas.

En América Latina y el Caribe, el turismo internacional generó 1 de cada 15 dólares de las exportaciones de bienes y servicios (6,3% del total de las exportaciones de bienes y servicios y 42,3% de las ventas externas de servicios), alcanzando en 2024 la suma récord de U$D 108 mil millones. Los ingresos de divisas por turismo externo equivalen a 1,6% del PIB de la región.

Sin embargo, al medir las exportaciones en relación al número de turistas internacionales, la región se encuentra casi 20% por debajo del promedio mundial en el gasto promedio del turista extranjero, con U$D 938 vs. U$D 1.184, respectivamente. Todas las subregiones de América Latina y el Caribe muestran superávit en turismo, a excepción de Sudamérica, y Argentina es uno de los más deficitarios, según este informe.

En Sudamérica, los ingresos por exportaciones de servicios turísticos representan 3,9% del total de las ventas externas, la ratio más baja de la región, y su peso en el PIB es de apenas 0,8%. Argentina, Brasil, Chile y Colombia son los países con mayores valores absolutos de visitantes, pero solo Colombia y Uruguay muestran una participación relativamente mayor de las exportaciones de servicios turísticos en el PIB (2,1% y 2,7%, respectivamente).

El Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo (TTDI, por sus siglas en inglés) que elabora el Foro Económico Mundial, es el indicador internacionalmente más popular y usado para medir el desempeño del sector turístico. El TTDI evalúa en qué medida las economías crean condiciones propicias para el desarrollo sostenible del turismo a largo plazo. Este índice está compuesto por varios indicadores como la competitividad de precios, la infraestructura del transporte aéreo, los servicios turísticos, etc.

Tomando valores entre 1 y 7, el TTDI promedio global se ubicó en 3,96 en 2024, solo Europa y Estados Unidos registraron índices mayores al promedio, superando los 5 puntos; América Latina y el Caribe mostró el nivel más bajo solo superando a África (3,75 y 3,41, respectivamente). Argentina, si bien está por arriba del promedio mundial, se ubica en la posición 49 del ranking mundial con 4,10 puntos, 0,6% menos que hace 5 años, que lo hace descender 2 posiciones en los últimos años.

Y si de continuidad se trata, Argentina va en esa senda descendente. El próximo informe de este tipo no será más alentador. De hecho, los números 2025 que el INDEC aportará al BID para la elaboración del informe 2025 a finales de este año mostrará a Argentina en descenso, incluso con valores más bajos que 2024.

Según la Estadística de Turismo Internacional (ETI) de INDEC, en 2025 arribaron al país 2.876,5 miles de turistas no residentes y se registraron 5.959,6 miles de salidas al exterior de turistas residentes, dejando un saldo anual negativo den 3.083,1 miles turistas. El gasto total del turismo receptivo fue de U$D 3.110,0 millones y el gasto del turismo emisivo de USD 7.164,2 millones, dejando un saldo negativo de U$D 4.054,2 millones.

La ETI de INDEC muestra un 2025 con una caída interanual en el turismo receptivo de 19,7%, cifra grave y poco alentadora sobre todo por ser comparada con un 2024 que ya había mostrado una caída de 18,5% respecto de 2023. El turismo emisivo, por el contrario muestra un aumento de 38,6% interanual, que ya había mostrado un 2024 con el incremento de 22,5% respecto de 2023.

Solo los números de diciembre 2025 muestran caída de 7,9% en el ingreso de turistas al país y un 1,7% de aumento en la salida de argentinos al exterior con fines de turismo. La mayoría de las salidas se realizaron a los países limítrofes, sobre todo (alrededor del 70%) a Brasil y Chile, seguidos por Uruguay y Paraguay, en menor medida (poco más de 20%) a Europa y Estados Unidos.

Si extendemos la comparación y la realizamos bianual, la caída en el turismo receptivo 2025 estaría cerca de 50% respecto a 2023. Mientras que el aumento del turismo emisivo rondaría el 70% en este mismo período.

Estos números son preocupantes no solo a nivel estadístico por lo que dirán los informes del BID, sino también por las divisas que se están escapando del país y por las fuentes de trabajo que se pierden y perderán, en la industria turística y en otras industrias más (los números de las salidas a países limítrofes de diciembre muestran que hay una parte de los argentinos que se abastece en nuestros países vecinos).

Argentina tiene el potencial climático, geográfico y humano para que el turismo sea la industria que dinamice el crecimiento y genere un importante aporte al ingreso de divisas y al PIB nacional, pero ¿llegará el oftalmólogo que nos cure de esta miopía y podamos verlo para aprovechar este beneficio?.