Screenshot

(por Christian Veltri) Flybondi, la aerolínea emblema del modelo low cost en Argentina está cada vez más complicada. Cancelaciones de vuelos, impuntualidades a diario, aviones que no vuelan y falta de pago de sueldos que empujan a posibles medidas gremiales, encienden las alarmas en un contexto cada vez más volátil.

Allá por 2016 el gobierno argentino de Mauricio Macri anunciaba “la revolución de los aviones” con un modelo de apertura de cielos y el ingreso de nuevas empresas que volarán bajo el sistema low cost.

Este modelo surgido en Estados Unidos en los años 70’s con Southwest Airlines, y masificado a finales de los 90´s en Europa gracias a Ryanair, tiene como eje central la reducción del precio de venta de los pasajes apalancado en la reducción de costos operativos por la eliminación de servicios de a bordo considerados no esenciales, como por ejemplo comida, equipaje, selección de asiento, etc, los cuales pueden ser adquiridos por el pasajero a cambio de una tarifa que se abona por fuera del valor del ticket aéreo.

En ese contexto, la primera aerolínea en despegar en Argentina fue Flybondi que, con su slogan “la libertad de volar”, mostraba que todos podían viajar en avión gracias al modelo low cost, que el valor del pasaje ya no era un impedimento para que cualquier argentino viaje a donde quisiera.

Hoy, los cielos argentinos invitan a volar gracias a la política de desregulación de los cielos, pero la aerolínea emblema del modelo low cost en el país sigue su línea de descenso sin escala. Y es cada vez más notorio que su aterrizaje es de emergencia.

Tras un inicio de año turbulento, con demoras y cancelaciones nunca antes vistas, la crisis operativa que la aerolínea enfrentaba mostraba un enero 2026 con más de 200 vuelos cancelados y más de la mitad de sus vuelos demorados (una tasa de demora superior al 54%).

Para finales de ese mes, la cúpula directiva de la aerolínea anunciaba cambios operativos para hacer frente a la temporada alta y así garantizar mayor previsibilidad y seguridad para el verano, con la incorporación de 10 aviones en modalidad ACMI (wet lease o contrato de arrendamiento que implica alquilar avión, tripulación, mantenimiento y seguro) para sumar a sus 13 aviones con matrícula argentina.

Pero nada fue lo que se pensaba, pudiendo citarse como ejemplo el fin de semana entre el 5 y 9 de febrero, donde de los 13 aviones Boeing 737-700NG de la empresa tuvo en tierra sin volar un promedio de 7 aviones diarios y de los supuestos 10 bajo ACMI, hubo 1 parado en Córdoba, lo que generaron el resumen mostrado por el sitio web aviacionenargentina.com.ar: 6/2 con 6 cancelaciones y 7 aviones parados, 7/2 con 13 cancelaciones y 6 aviones parados, 8/2 con 12 cancelaciones y 8 aviones parados, 18 cancelaciones y 7 aviones parados. “Haciendo un primer análisis sobre la utilización de la flota compuesta por 13 aviones Boeing 737/700NG con matrícula argentina LV, vemos que el principal problema está ahí, dado que durante del domingo 8 de febrero solo volaron 7 de las 13 aeronaves” expuso Diego Dominelli, director de aviacionenargentina.com.ar y periodista especializado en aviación.

El tiempo pasó y las cosas siguieron igual. Llegó marzo con un fin de semana largo entre el 20 y el 24. Pero los datos arrojados en la encuesta “Evaluación de Confiabilidad y Puntualidad” realizada por la consultora Adventus, con datos operativos brindados por los concesionarios Aeropuertos Argentina, London Supply, Aeropuertos del Neuquén y AIR (operadora del Aeropuerto de Rosario) arrojó que 1 de cada 8 vuelos de Flybondi no operaron durante el fin de semana largo, con una puntualidad de apenas 64%, llegando a tener demoras de hasta 15 horas como fue el caso del vuelo FO 5321 de Puerto Madryn con destino al Aeroparque Jorge Newbery.

Una semana después, y con el feriado de Semana Santa, se podría pensar que llegaría la tan ansiada resurrección, pero no fue así. Un nuevo reporte de “Evaluación de Confiabilidad y Puntualidad” de la mencionada consultora Adventus realizado entre el 2 y el 5 de abril muestra que Flybondi operó con 54% de puntualidad y tuvo un 13% de vuelos cancelados.

Ya en la previa del fin de semana largo de Pascuas, el 1 de abril, la empresa había cancelado 19 vuelos, perjudicando a 3400 pasajeros, y operó con solo 3 aviones con matrícula nacional (LV) de los 13 que tiene en total, informa aviaciónenargentina.com.

Pero estas muestras de una inminente crisis institucional y operativa empezaron a evidenciarse cuando la cúpula de la aerolínea implementa a mediados de marzo un programa de retiros voluntarios “para optimizar su eficiencia operativa y rediseñar su estructura organizacional, buscando asegurar la calidad y continuidad del servicio”.

Ahora, la frutilla del postre la entrega esta semana con la demora en el pago de los salarios correspondientes al mes de marzo. La aerolínea atribuye esta demora en abonarle a sus trabajadores simplemente a “problemas administrativos”. Pero la representación gremial de la empresa recogió el guante y se declaró “en estado de alerta”, intimó a la aerolínea a pagar los haberes de manera inmediata, advirtiendo que están evaluando tomar medidas de fuerza con retención de tareas por 24 hs a partir del lunes 13 de abril de persistir la situación, informaron desde la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF).

Los rumores siempre ligaron Flybondi a empresarios y políticos argentinos; tanto en su creación, operación y en la actualidad.

Screenshot

En lo formal, FB Líneas Aéreas SA llegó al mercado aerocomercial argentino de la mano de Cartesian Capital Group, una firma con sede en Nueva York que maneja fondos de capital a nivel mundial, con más de U$D 3000 millones invertidos en alrededor de 70 empresas de distintos mercados emergentes con una fuerte presencia en sectores como tecnología, fintech, minería, comunicaciones y aviación con Flybondi en Argentina y anteriormente Viva Air en Colombia.

Tras un intento frustrado de ingresar a la Bolsa estadounidense desde 2023 (en el Nasdaq cotizan las 100 empresas no financieras más importantes del mercado americano, en ese selecto lugar aspiraba ingresar FB y no pudo), para junio de 2025, la empresa informó en un comunicado que “incorporó a COC Global Enterprise, un fondo inversor estadounidense centrado en el sector tecnológico y la aviación privada, como su accionista principal, quien liderará el directorio de la empresa incluyendo las posiciones de Chairman y Vice Chairman”; mientras que Cartesian Capital Group continúa siendo parte del directorio y teniendo una parte minoritaria de las acciones.

Flybondi expresaba que el objetivo del ingreso de COC es “equilibrar las finanzas de la compañía en un plazo razonable y potenciar la operación a partir de la incorporación de nuevas aeronaves y la ampliación de las rutas”. Como parte de los nuevos planes, la aerolínea anunció en diciembre un programa de expansión que contemplaba la incorporación de 35 aeronaves Airbus y Boeing, con el objetivo de aumentar su flota en un 230% en los próximos cuatro años. Pero pasado 1 año de esa llegada las cosas van de mal en peor.

Hace 10 años Flybondi irrumpió en el marcado aerocomercial argentino con la certeza de revolucionarlo, una década después la libertad de volar está siendo cuestionada y la revolución se convirtió en crisis profunda.