(Por redacción País Productivo) Una de las grandes apuestas del Gobierno nacional para este verano es la aprobación de la reforma laboral, que podría ser tratada en las sesiones extraordinarias en el Congreso Nacional.
Supuestamente, el texto del proyecto saldría de las sucesivas reuniones que está manteniendo el Consejo de Mayo, compuesta por funcionarios del Gobierno, representantes del Poder Legislativo, empresariales y gremiales.
Pero esta última silla, que es ocupada por el titular de la Uocra, Gerardo Martínez, decidió no participar del encuentro del mencionado grupo, debido a que, entienden, después de la reunión, se anunciarán los proyectos a tratar y, entre ellos, el de reforma laboral.
Según señaló el porteal Infogremiales, esta será la última cita del Consejo de Mayo en el año. Allí se terminará de redactar el informe final que acompañará las reformas preparadas por el oficialismo, en un contexto en el que La Libertad Avanza llega fortalecida tras obtener la primera minoría en las elecciones legislativas de octubre.
El Gobierno pretende que este documento sintetice las líneas maestras del paquete legislativo que enviará al Congreso, con la expectativa de lograr su aprobación acelerada. La convocatoria a sesiones extraordinarias, ya formalizada, apunta a concentrar el debate en un conjunto de iniciativas consideradas fundamentales para la actual administración.
En la mesa estarán presentes figuras clave del oficialismo y sus aliados: por el Poder Ejecutivo participará el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; en representación de los gobiernos provinciales, el mendocino Alfredo Cornejo; por el Congreso asistirán la senadora radical Carolina Losada y el diputado del PRO Cristian Ritondo; y por el sector empresarial, el presidente de la UIA, Martín Rappallini.
La ausencia de la CGT se vuelve aún más significativa ante el peso político de los asistentes, que conforman un núcleo de apoyo al programa gubernamental. Para el movimiento obrero, no estar presente implica marcar distancia ante reformas que consideran regresivas y que, según advierten, no fueron discutidas con los principales actores laborales del país.
Entre los temas que el Ejecutivo pretende priorizar se encuentran el Presupuesto 2026, la reforma laboral, los cambios al Código Penal, la modificación de la Ley de Glaciares y un proyecto orientado a garantizar el equilibrio fiscal evitando la aprobación de normas que impliquen mayores gastos. Todos ellos integrarán el temario extraordinario que ingresará al Parlamento en los próximos días.
En este marco, la reunión del Consejo de Mayo se convierte en un escenario decisivo para el rumbo político inmediato. Con la CGT afuera y un Gobierno decidido a avanzar en su agenda, el clima anticipa un fin de año atravesado por tensiones y un inicio de 2026 marcado por debates legislativos de alto voltaje.
