(Por redacción País Productivo) Atareado en las últimas semanas con recurrentes viajes a Estados Unidos para reunirse con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y definir el «salvataje» para Argentina, el ministro de Economía, Luis Caputo, no pudo hacerse presente en el 61° Coloquio de IDEA, que reúne al empresariado nacional, pero sí les envió un mensaje grabado.

En el mismo, Caputo hace dos promesas: una reforma laboral y otra tributaria. Pero, al mismo tiempo, deja en claro que no habrá una devaluación, sino que la competitividad deberá ganarse con otros métodos.

Para el funcionario nacional, es primordial las reformas de segunda generación, entre las cuales consideró como primordial la laboral.

«Venimos de un régimen laboral arcaico, rígido e imprevisible. El empleo no crece desde 2011», marcó y agregó que «necesitamos un régimen más ágil, dinámico y que termine con la industria del juicio”.

Por otro lado, adelantó que “también vamos a encarar una reforma tributaria”, lo cual incluiría eliminación y baja de impuestos, simplificación del régimen tributario e incentivos para el ahorro a largo plazo.

En cuantro al esquema cambiario y la intervención para mantener al dólar «planchado» – cuestión que despierta varias dudas en el sector empresario, que en muchos casos cree que su valor está atraso, Caputo fue contundente: “Esta mayor competitividad no debe venir de una devaluación»

«Es arcaico que la única forma en que puede ser competitivo es teniendo una moneda débil, que es el reflejo de una economía débil; la forma de ganar competitividad es continuar con lo que estamos haciendo, desregulación y baja de impuestos, reforma laboral, también, y que empiece a haber mucho más financiamiento a largo plazo y razonable”, completó.