(Por redacción País Productivo) La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró en septiembre una suba del 2,2%, según informó este lunes el Instituto de Estadística y Censos porteño.
La cifra marca una aceleración respecto del 1,6% que se había observado en agosto, en un mes signado por la creciente tensión cambiaria y la inestabilidad financiera. De esta manera, el dato refuerza las proyecciones de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) Nacional, que el INDEC dará a conocer el próximo martes, superará también el umbral del 2%.
En lo que va del año, la inflación en CABA acumula un alza del 22,7%, mientras que la variación interanual alcanzó el 35%. En septiembre, por primera vez en lo que va de 2025, los bienes aumentaron más que los servicios: los primeros registraron una suba del 2,3%, frente al 2,1% que mostraron los segundos. Esta diferencia puede explicarse por el mayor peso que tuvo la dinámica de precios en rubros sensibles a los vaivenes del dólar.
Todas las subdivisiones del IPC porteño mostraron aceleración en septiembre. Los precios estacionales subieron 2,6%, impulsados principalmente por incrementos en los pasajes aéreos y en los precios de verduras. En tanto, los precios regulados —que incluyen servicios cuyos precios están determinados por el Estado o por normativas específicas— treparon un 2,1%, arrastrados por aumentos en las prepagas, los colegios privados y los combustibles.

La categoría denominada «Resto IPCBA», que funciona como una aproximación a la inflación núcleo, mostró un aumento del 2,2%.
Entre los rubros que más aumentaron en septiembre se destacó Transporte, con una suba del 3,5%, explicada por los ajustes en combustibles, lubricantes y pasajes aéreos. Le siguieron Recreación y cultura (3,1%), Cuidado personal, protección social y otros productos (2,8%) y Seguros y servicios financieros (2,5%), todos sectores que vienen mostrando sostenida presión sobre los precios en los últimos meses.
En una canasta básica donde los alimentos tienen un peso importante, el capítulo de Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 2%. Aunque el promedio fue moderado, hubo fuertes alzas internas: Frutas aumentó 6,5%, Verduras, tubérculos y legumbres un 4,9%, Pan y cereales 2,2%, mientras que Carnes y derivados, de mayor incidencia, subió 1,1%. Estos incrementos impactan directamente en el bolsillo de los sectores más vulnerables.
Otro de los capítulos clave que impulsó la inflación de septiembre fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que avanzó 2,4%. Este incremento respondió, sobre todo, a actualizaciones en los gastos comunes de la vivienda y en los alquileres, un componente que ha venido mostrando fuerte dinámica alcista durante todo el año.
Con estos datos, septiembre se consolida como un mes de inflexión en la trayectoria de los precios en CABA. La aceleración generalizada del índice, tanto en bienes como en servicios, y la presión sobre los precios regulados y estacionales, configuran un panorama que pone en alerta tanto a consumidores como a las autoridades económicas. Todo indica que la inflación continuará siendo uno de los principales desafíos para los próximos meses.
