(Por redacción País Productivo) No llegaron a pasar cuatro meses desde que el Gobierno nacional levantó el cepo cambiario, que ante la «corrida» que se vivió en las últimas semanas y ante la evidente falta de dólares – más allá de lo que ingresarán por las «retenciones cero» -, el Banco Central (BCRA) recurrió nuevamente a medidas restrictivas.

Así, el BCRA volvió a implementar una restricción cruzada que impide operar simultáneamente en el mercado oficial de cambios y en los dólares financieros, como el MEP y el CCL. La medida, que hasta ahora regía para directivos del sistema financiero, se amplía a todas las personas físicas y apunta a frenar maniobras especulativas conocidas como «rulo financiero».

A través de la comunicación “A” 8336, el BCRA estableció que quienes accedan al dólar oficial deberán firmar una declaración jurada. En ella, se comprometen a no realizar operaciones de compra de títulos con liquidación en moneda extranjera durante los 90 días posteriores. La normativa comenzó a regir desde el 26 de septiembre.

La autoridad monetaria aclara que esta restricción aplica de forma directa o indirecta, lo que también alcanza a movimientos mediante cuentas de terceros. El objetivo es cerrar el margen para arbitrajes que aprovechan la brecha cambiaria entre el dólar oficial y los financieros. Este tipo de operatoria había ganado fuerza en los últimos meses.

Hace una semana, el BCRA había dictado una resolución similar, pero solo para altos cargos de empresas financieras. Incluía accionistas con más del 5% de participación, directores, síndicos y familiares directos. Ahora, la restricción se generaliza para evitar la utilización de personas físicas como vehículo para estas operaciones.

Según fuentes del mercado, estas maniobras permitían a sociedades de bolsa con patrimonio en el exterior obtener dólares oficiales. Luego, volcaban esas divisas en los mercados financieros para cancelar deudas o arbitrar tipo de cambio. Esto generaba una presión distorsiva en las cotizaciones paralelas.

Desde el BCRA aseguran que la nueva comunicación busca frenar estos movimientos especulativos que desestabilizan el mercado cambiario. Negaron que la medida responda a un pedido del Tesoro de los Estados Unidos, como se llegó a especular en algunos ámbitos financieros. «Es una decisión interna», remarcaron.

El fenómeno del «rulo» se incrementó desde abril, cuando se flexibilizó el cepo cambiario. Un dato que lo refleja: el 47,5% de la Formación de Activos Externos (FAE) desde entonces se realizó contra cuentas del exterior. Esto indica un alto nivel de operatoria cruzada entre mercados.

Con esta nueva barrera, el BCRA intenta sostener el orden en el mercado de cambios mientras se mantiene la brecha. Al mismo tiempo, busca evitar que se profundicen desequilibrios financieros que podrían afectar las reservas y la estabilidad macroeconómica en un contexto todavía frágil.