(Por redacción País Productivo) En medio de fuertes tensiones en la industria y en el propio organismo por la importación de vacuna antiaftosa, el presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agropecuaria (Senasa), Pablo Cortese, presentó su renuncia a su cargo y podría ser reemplazado por la ex vicepresidenta del Instituto Nacional Tecnología Agropecuaria (INTA), Beatriz Giraudo.

Según comentaron fuentes cercanas a Cortese, el técnico que trabajó durante más de tres décadas en el Senasa y que ocupó la presidencia durante la gestión de gobierno de Javier Milei, decidió dar un paso al costado por las tensiones internas por la desregulación y flexibilización del mercado de vacunas antiaftosa.

Esta flexibilización, que facilita enormemente la importación del producto, sobre todo de la vacuna bivalente, fue llevada a cabo por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, asegurando que esto iba a permitir reducir a la mitad el precio de las vacunas antiaftosa.

Lo cierto es que días atrás, el laboratorio Biogénesis Bagó, que hoy produce y controla gran parte del mercado de vacunas antiaftosa en el país, intimó vía carta documento a Cortese y al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, a brindar información sobre la aprobación para importar un lote de vacunas antiaftosa proveniente de Brasil por parte del laboratorio Tecnovax sin respetar – supuestamente – los marcos regulatorios.

Esta situación que fue in crescendo, y que fue llamada en el sector como la «guerra de los laboratorios», desencadenó la renuncia de Cortese, que manifestó de manera formal problemas personales.

Su puesto será ocupado por la ex vicepresidenta del INTA, Beatriz Pilu Giraudo, la segunda a cargo durante el fuerte ajuste y reestructuración que sufrió el organismo nacional.