(Por Juan Manuel Colombo) El mapa de la industria láctea argentina cambió de forma contundente en los últimos 20 años. No solo porque se produjo un fuerte avance de las multinacionales con la adquisición de firmas locales, acaparando gran parte del procesamiento de la leche, sino porque las cooperativas retrocedieron en su participación hasta casi desaparecer.

Vasta con mirar el último relevamiento realizado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) para poder darnos cuenta de esto.

Según el ranking elaborado por el Observatorio, que contempla la cantidad de leche diaria procesada por las industrias del sector en el período julio 2024 – julio 2025, la canadiense Saputo, que posee firmas como La Paulina, se ubicó en el 1° puesto con 3,5 millones de litros procesados por día, acaparando el 11,6% del mercado, seguido por Mastellone Hnos, con su firma insignia La Serenísima, con 3,3 millones diarios.

Un paso atrás se ubicó la empresa francesa Savencia – que controla las marcas Milkaut, Santa Rosa, Adler y Bavaria, y que hace poco se quedó con Ilolay -, con 1,5 millones de litros diarios y en 4° lugar lo hizo la empresa de Villa María (Córdoba), Punta del Agua, con 1,35 millones de litros.

Cierra el ranking de los primeros cinco puestos Adecoagro, que entre sus marcas se destaca Las Tres Niñas, con 936.000 litros diarios.

Visto así son solo números, pero si se los mirá en perspectiva podemos ver de lo que estamos hablando.

Vamos al año 1994. En ese momento, el mercado estaba dominado por la cooperativa SanCor, con el procesamiento diario de 4,6 millones de litros, sacándole una ventaja de un millón de litros a su histórica competidora, La Serenisima.

Hoy SanCor está casi desaparecida, no llega a procesaro ni 100.000 litros diarios, se tuvo que desprender de la mayoría de sus plantas industriales, vender sus marcas emblemáticas, trabaja a fasón para otras empresas menores y se encuentra atravesando un concurso preventivo de acreedores. En 20 años, dejó de ser la empresa líder para apenas sobrevivir. Apenas.

En cuarto lugar de ese ranking de hace dos décadas, se ubicaba la Asociación Unión Tamberos, más conocida como Milkaut, que hoy es controlada por la francesa, Savencia, con 970.000 litros diarios.

En el puesto 10° se encontraba la Sociedad Cooperativa Tambera Zona Rosaria, más conocida como Cotar, con 300.000 litros diarios. En 2023 la compañía quebró.

Puesto 11° para Manfrey, de Córdoba, que todavía sigue en funciones, incluso procesando una mayor cantidad de leche, siendo la única cooperativa que ganó algo de espacio.

Puesto 14° para La Suipachense (todavía vigente) con 140.000 litros diarios y 15° para Cotapa, de Entre Ríos, con 130.000 litros, pero que en 2016 quebró y en la actualidad fue recuperada por sus trabajadores, aunque con una capacidad productiva muy pequeña.

En total, en 1994, las cooperativas procesaban el 33% de la leche que se producía en el país. Hoy apenas reciben el 3%. En ese mismo período, las multinacionales pasaron de procesar el 8% al 24%, mientras que las firmas de capitales nacionales crecieron del 59% al 71%.

O sea, las únicas que crecieron fueron las nacionales y las extranjeras, mientras que las cooperativas pasaron a ser un jugador mínimo, ni siquiera de reparto. Un cambio drástico en el mapa de la industria lechera, que tenía en ese tipo de estructura empresaria la identidad propia de las cuencas lecheras en manos de los tamberos y los trabajadores.