(Por redacción País Productivo) El Gobierno no tiene al campo «en el bolsillo», o por lo menos, no a todo, ya que la falta de rentabilidad en amplios sectores de la producción no conoce de ideologías.

Es por eso que la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) realizó una reunión ampliada en 9 de julio, donde cientos de productores y representantes de asociaciones rurales bonaerenses se hicieron presentes y manifestaron su descontento con la situación actual del campo, con críticas al Gobierno nacional y al provincial por igual.

Así, el mismo día en el que comenzó la Exposición Rural de Palermo, Carbap realizó su asamblea en la cual pidieron la eliminación de retenciones, al asegurar que ya no quieren más «promesas» por parte del Gobierno, sino que «es tiempo de decisiones».

«Ya los gestos, fotos y discursos no alcanzan porque estos no devuelven rentabilidad», marcaron desde la entidad y agregaron que «cada día que se posterga una medida concreta, se pierden productores, se vacían campos, se apagan historias».

«El país no puede permitirse seguir perdiendo familias que trabajan la tierra, que invierten, que generan mano de obra privada y que sostienen economías locales enteras y que terminan siendo la principal fuente de los dólares que el país necesita. El campo precisa respuestas reales y urgentes. Porque sin productores no hay producción, sin producción no hay futuro», afirmaron.

Pero ¿por qué Carbap se queja de las promesas? Porque es lo único que viene recibiendo por parte del Gobierno nacional, que en campaña prometió eliminarlas.

De hecho, la últimas vez que el Presidente Javier Milei le prometió en persona a la Mesa de Enlace que iba a eliminar las retenciones fue el martes, pero sin dar plazos ni precisiones al respecto.

En el campo aseguran que los números no le cierran y que ya no pueden esperar, pero, como ya sucede hace años, los tiempos de la política y, muchos menos los fiscales, no son los del sector agropecuario.