(Por redacción País Productivo) La guerra comercial iniciada por Estados Unidos en abril de este año trajo un sinfín de consecuencias para el mundo, y entre ellas, se destaca la extrema volatilidad impresa en el mercado de commodities.
Un caso testigo es el mercado de granos y, en especial, el de soja. tomando en cuenta las cotizaciones registradas en lo que va del 2025 en el mercado de Chicago.
Por ejemplo, el poroto de soja se mantiene estable y lateralizando entre US$ 370 y US$ 395 la tonelada, el aceite de soja subió poco más de 30% hasta US$ 1.176 la tonelada y la harina de soja cayó 10% hasta US$ 283 la tonelada aproximadamente.

«En general, se trata de un mercado atravesado por la política arancelaria de Estados Unidos que incluye a China y, en consecuencia, con un alto potencial de que la demanda de poroto de soja estadounidense se vea afectada si no se logra un acuerdo estable con el gigante asiático», explicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
A su vez, «una política de biocombustibles que se profundiza en Estados Unidos y el mundo, con consecuentes presiones de demanda en el aceite de soja que afectan al alza los precios. Eso último, intensificado recientemente por las subidas en el petróleo tras las tensiones geopolíticas entre Irán e Israel», agregó.
En este contexto, el precio FOB de mercado de la harina de soja argentina tocó un mínimo en más de 15 años hasta US$ 281 la tonelada hacia finales de junio y consolida actualmente a este origen como «la opción más competitiva respecto a los principales países exportadores», sostuvo la BCR.
«En las últimas jornadas, la demanda global reaccionó con firmeza a este contexto de precios bajos, con incluso China comprando un buque de harina de soja de origen argentino. Más aún, es la primera vez que el país asiático realiza una compra de este producto argentino desde que habilitó las importaciones de harina de soja argentina en 2019», destacó la entidad bursátil.