(Por redacción País Productiva) La cuenta regresiva para que les retenciones vuelvan a subir el 1 de julio ya esta avanzando, de no ser que el Gobierno dé un volantazo a último momento y extienda el vencimiento de la rebaja por un tiempo más.
Si bien esta posibilidad se ve cada vez más lejana, en el campo comenzaron a llover las críticas hacia el Gobierno de Javier Milei, que se muestra decidido a elevar las retenciones a la soja del 26% al 33% y las de maíz del 9,5% al 12%, por citar algunos ejemplos.
La primera entidad en salir a rechazar el aumento fue Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que le pidió al Ejecutivo que realice «una revisión urgente» de la medida.
La entidad manifestó su «preocupación ante la continuidad y el impacto negativo que tendrá restablecer las retenciones aplicadas a los granos, en un contexto productivo extremadamente adverso».
«Reconocemos los avances del actual Gobierno en el ordenamiento de una economía que venía profundamente distorsionada. En ese marco, el campo ha hecho su aporte: produciendo más y mejor, con el compromiso histórico de fortalecer las exportaciones y dinamizar las economías regionales», remarcó CRA en un comunicado.
Sin embargo, «el escenario actual -caracterizado por precios internacionales en baja, costos internos elevados y márgenes de rentabilidad mínimos o nulos- exige medidas urgentes y concretas» y subrayó que «lejos de generar los ingresos esperados, las retenciones están provocando consecuencias regresivas para toda la cadena de valor agroindustrial».
Ante esta situación, solicitaron al Poder Ejecutivo «una revisión urgente de la política de retenciones aplicadas a los granos, con el objetivo de trazar un camino de desarrollo sostenible para el agro argentino».
Coninagro fue otra de las entidades que puso el grito en el cielo asegurando que el sector «no quiere más retenciones».
En este sentido, la entidad cooperativa puja por «un cambio en el actual modelo impositivo», al mismo tiempo que aseguró que el vencimiento de la vigencia de la rebaja «suma preocupación y desigualdad en todo el campo, teniendo presente que la medida fue tomada en el medio de procesos productivos y que muchos de ellos se encuentran inconclusos al 30 de junio próximo».
«En este marco estamos solicitando al Gobierno Nacional que con la premura que requieren los tiempos se tomen las medidas apropiadas, para corregir esta desigualdad que va a generar la caída de la rebaja en dichos DEX», indicó en un comunicado Coninagro.
Tibia posición de la Sociedad Rural
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, que además es el dirigente rural más cercano al Gobierno nacional, optó por la mesura a la hora de expresarse al respecto y evitó toda crítica a la gestión de Javier Milei.
«Desde nuestro lugar, venimos insistiendo por el tema de retenciones, no ahora sino hace muchísimos años, de que ese derecho de exportación, el peor impuesto que se le puede cobrar a la producción, tiene que ser cero», dijo Pino, en la presentación de la 137° edición la Exposición Rural de Palermo, que se llevará a cabo entre el 17 y el 27 de julio en el predio ferial de Palermo.
En un tono casi conciliador y repitiendo que desde la entidad se seguriá «insistiendo» por una baja de retenciones, remarcó que el secto tiene «un gobierno abierto a escucharnos, y no solo con críticas» y agregó «no nos cabe duda que el camino que se está transitando es de retenciones cero. El gobierno nos lo viene mostrando desde hace un año y pico, viene sacando retenciones o disminuyendo los porcentajes»
En este sentido, y coincidiendo en parte con el discurso del Gobierno, salió a relucir los logros de éste en materia de macroneconómica y también medidas que impactaron de buena manera en la producción.
«Veníamos diciendo que brecha cambiaria era más dañina que los derechos de exportación. Hoy esa brecha no existe. Y en el interín muchas producciones regionales dejaron de tener derecho de exportación. Por eso, veamos de dónde venimos hace un año y pico atrás y miremos dónde estamos ahora. Y ese flagelo que era la brecha realmente ha desaparecido», sostuvo.