(Por redacción País Productivo) La actividad económica mostró una recuperación limitada en agosto y continúa sin consolidar una mejora sostenida. Pese al avance mensual, el nivel de producción mantiene una contracción del 1,7% en los últimos doce meses, una señal de las dificultades que enfrenta la economía para revertir el deterioro de los meses previos.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), registró un incremento de apenas 0,1% frente a julio, una variación que no alcanza para revertir la tendencia negativa. A su vez, el indicador de tendencia-ciclo no presentó cambios respecto del mes anterior, lo que refleja un estancamiento en la evolución de la economía.
La medición de agosto marcó el segundo descenso interanual consecutivo. En julio, el EMAE había registrado una contracción del 1,5% frente al mismo mes de 2025, mientras que la actividad también había sufrido una caída mensual del 2,8% entre junio y julio.
Pese a estos resultados, el acumulado de enero a agosto todavía muestra una expansión del 1,2% en comparación con el mismo período del año pasado. Sin embargo, ese resultado positivo se fue debilitando luego de que el crecimiento interanual alcanzara un máximo del 6,5% en marzo.
El retroceso se extendió a buena parte de los sectores productivos. De las 15 actividades que integran el EMAE, diez registraron caídas interanuales en agosto, una señal de que las dificultades no se limitan a una rama específica de la economía.
La industria manufacturera y el comercio volvieron a ubicarse entre los principales factores que explicaron la contracción. La primera cayó 3,2% interanual y restó 0,50 puntos porcentuales al resultado general, mientras que el comercio mayorista y minorista retrocedió 3,5% y aportó otros 0,44 puntos negativos.
La pesca presentó la mayor caída relativa, con un desplome del 15,7% frente a agosto de 2025. También se registraron bajas en la intermediación financiera, del 3,8%; el transporte y las comunicaciones, del 2,9%; y la construcción, que disminuyó 2,5% y acumuló dos meses consecutivos de retroceso interanual.
La administración pública y defensa también mostró una variación negativa del 1,6%, mientras que la agricultura, ganadería, caza y silvicultura cayó 1%. A estos resultados se sumó una baja del 4,2% en los impuestos netos de subsidios, que tuvieron una incidencia negativa de 0,78 puntos porcentuales sobre el indicador.
En contraste, la minería y la explotación de hidrocarburos continuaron como los principales motores de la actividad. El sector de minas y canteras creció 11,1% interanual y contribuyó con 0,47 puntos porcentuales positivos al EMAE, lo que ayudó a moderar el resultado negativo del conjunto.
La generación de electricidad, gas y agua también tuvo un desempeño favorable, con una mejora del 4,3% interanual. Por su parte, hoteles y restaurantes avanzó 3,1%, mientras que los servicios sociales y de salud crecieron 0,6% y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler subieron 0,4%.
Los datos vuelven a mostrar una economía con resultados dispares entre sectores. Mientras las actividades vinculadas con la extracción de recursos naturales sostienen el crecimiento, las ramas asociadas al consumo interno, la industria y la construcción continúan exhibiendo dificultades para recuperarse.
