(Por redacción País Productivo) Con un clima que está acompañando firmemente al campo, parte del trigo pudo reaccionar ante las muy buenas lluvias de los últimos dos meses y sumó unas 500.000 toneladas a la proyección de producción de la presente campaña.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los buenos rendimientos obtenidos a medida que las cosechadoras avanzaban sobre el centro de región agrícola, beneficiada por las lluvias, elevó el rendimiento promedio obtenido, lo que dio lugar a un aumento en la previsión de produccción hasta las 19,3 millones de toneladas.
Los nuevos ajustes dejan un rinde promedio nacional de 30,2 qq/ha frente a 29,4 qq/ha estimados en noviembre. La nueva estimación tiene en cuenta una pequeña caída de área (30.000 ha en Entre Ríos, SIBER), que llevan el total de área sembrada a 6,85 millones de ha y se toma en cuenta una superficie no cosechada de 296.000 ha.

«A pesar de que se impone una fuerte variabilidad en los resultados que arrojan las cosechadoras, los rindes están siendo mejores a los esperados en el centro del país», indicó el trabajo de la BCR.
El trabajo indicó que «lo bueno es que las lluvias fueron muy importantes en la segunda quincena de octubre y noviembre, y con el cambio de escenario, y perfiles cargados, ha vuelto el entusiasmo al sector».
En la región núcleo, la buena es que «los rindes trigueros son mejores a los previstos. Con la cosecha tomando fuerza en el norte de Buenos Aires y mostrando áreas con resultados, dónde los promedios se están acercando a los 45 quintales, como en Pergamino, se va confirmando que el tiempo fresco y las significativas lluvias de noviembre han sido clave para esperar una mejora en la provincia de Buenos Aires», expresó la BCR.

Pero no todas son buenas noticias, ya que se confirmó también la mala campaña que sufrió el norte del país, especialmente Chaco y Santiago del Estero, dónde esta es la quinta cosecha en la que fracasa el cultivo.
Córdoba también hizo una fuerte apuesta por el trigo, sembrando más de un millón de has, en parte también presionada por otro fracaso productivo: la del maíz tardío en el centro y norte de Córdoba. Esta era una razón de peso que presionaba a obtener buenos resultados para tender un puente financiero que permita encarar la gruesa 2024/25. Sin embargo, en esta estimación, hay un nuevo ajuste negativo para la provincia.
