(Por redacción País Productivo) La histórica fabricante argentina de neumáticos Fate anunció hoy el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de la totalidad de sus 920 empleados.

La medida implica la liquidación completa del negocio y el fin de la actividad en una fábrica que durante más de ocho décadas formó parte del entramado industrial local, pero que en los últimos años se vio fuertemente condicionada por la masiva importación de neumáticos chinos.

La compañía informó que no se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis, sino del cierre de la firma y el cese completo de sus actividades. Según fuentes cercanas a la firma, el proceso se realizará de manera ordenada, con el pago de indemnizaciones conforme a la normativa vigente y la cancelación de compromisos con proveedores, entidades financieras y otros acreedores.

En un comunicado firmado por el directorio, la empresa explicó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”. La referencia apunta al actual escenario de apertura comercial y al aumento de la competencia externa en el sector, sobre todo de China.

De acuerdo con un informe de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 las compras externas del sector aumentaron 34,8%, mientras que los precios internos descendieron 42,6%. En ese mismo período, el empleo en la actividad se redujo en más de 6.400 puestos.

En mayo de 2024, la empresa había desvinculado a 97 trabajadores y había advertido sobre una “sostenida pérdida de competitividad exportadora”. En aquel momento mencionó como factores la presión impositiva, las restricciones cambiarias, los costos laborales, la infraestructura y la conflictividad gremial.

El sector atravesó además un prolongado conflicto sindical en 2022 con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, que paralizó las principales plantas del país, entre ellas las de Pirelli y Bridgestone. En los meses recientes, ambas compañías implementaron retiros voluntarios o iniciaron procedimientos preventivos de crisis.

La novedad se da en medio de un debate más amplio sobre la política comercial y laboral. Desde la Unión Industrial Argentina advirtieron sobre la pérdida de más de 60.000 puestos industriales desde agosto de 2023 y reclamaron reformas orientadas a reducir la carga fiscal y mejorar la competitividad.

El cierre de la planta de Virreyes se convierte así en uno de los casos de mayor impacto dentro de la industria manufacturera reciente, tanto por la trayectoria de la empresa como por la magnitud de los despidos. Hasta el momento no se definió el destino del predio de San Fernando.

Con el cese de operaciones, la compañía deja de producir neumáticos en el país y concluye una etapa iniciada a comienzos de la década de 1940. La resolución marca el fin de la actividad de una firma que durante generaciones estuvo vinculada al desarrollo industrial argentino.

La planta, emplazada en un predio de 40 hectáreas con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos, tenía capacidad para producir más de 5 millones de neumáticos por año. Su clausura representa un hito para una actividad que en los últimos años evidenció una retracción sostenida.

Fate —acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas— fue fundada en 1940 y se convirtió en pionera en la producción de neumáticos radiales en el país. A lo largo de su trayectoria, logró insertarse en mercados internacionales como Europa, Estados Unidos y distintos destinos de América Latina.

El grupo empresario está controlado por la familia Madanes Quintanilla. Su presidente, Javier Madanes Quintanilla, también encabeza Aluar, compañía en la que concentraría ahora sus principales esfuerzos tras el cierre de la división de neumáticos.