(Por redacción País Productivo) Que este ha sido un año por demás de difícil para la economía no queda ninguna duda, donde una de sus principales víctimas han sido las pymes.
Según la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), entre CABA y Provincia, se perdieron 4.154 unidades productivas, entre las que aparecen «empresas grandes, medianas y pequeñas, algunas en standby, con trabajadores suspendidos».
Entre todo el entramado pyme, uno de los segmentos que más sufrió la crisis fue el industrial, con una caída en la actividad a noviembre del 13,6%.
En este sentido, el presidente de FEBA, Camilo Alberto Kahale, puntualizó que “el sector industrial vive un momento muy complicado, no sólo por la caída de la producción que, en la mayoría de los sectores, también se le suma la apertura comercial y la pérdida de competitividad cambiaria. Todo esto perjudica a diferentes ramas de la industria. Por ejemplo, el sector textil, ya que el dólar barato incentiva a importar desde el exterior”.
“Todo el año estuvimos trabajando desde FEBA para llevar esta problemática a los responsables de las tomas de decisiones, marcando la importancia de empezar a pensar en ciertas medidas y políticas que cuiden la producción nacional, y que la competencia con lo que ingresa del exterior sea más equilibrada y no tan desigual. Es difícil pensar que la actividad industrial se recupere en 2025. Los cierres y despidos de muchas fábricas y empresas bonaerenses en los últimos dos meses nos ponen aún más en alerta roja”, agregó.
A esto, desde FEBA sumaron problemáticas como la falta de ventas por recesión en el consumo; los altos costos de producción y logísticos; los obstáculos para acceder al crédito blando; los problemas de cobranzas; la suba exponencial de alquileres, servicios e impuestos; el libre comercio con apertura indiscriminada de productos del exterior; y un dólar cuyo valor no refleja la realidad del mercado.
“A pesar de todos estos indicadores queremos confiar y creer que, de a poco, con el correr de los meses, la reactivación es posible. Durante todo el año desde FEBA reclamamos medidas que fortalezcan la demanda interna, que impulsen el consumo, pero principalmente que generen una reactivación a largo plazo, escalonada, en todos los sectores de la economía”, sostuvo Kahale.
En este sentido, afirmó que “el empresariado y el comerciante pymes necesita señales claras de parte del actual Gobierno con miras a 2025. Es hora de pensar en hacerles más fácil la vida a un sector que representa el 99,4% de las empresas en Argentina y emplean al 64% de los asalariados registrados. Las
pymes son uno de los motores más importantes para el desarrollo económico de cualquier país, e históricamente fue la clave del crecimiento de la Argentina”.