La decisión de la petrolera estatal YPF y su par malaya Petronas de invertir US$ 30.000 millones en el desarrollo de una planta de Gas Natural Licuado (GNL) y un puerto en la terminal marítima rionegrina de Punta Colorada, significó una suerte de revolución para toda la Patagonia, que podrá ver concretada una mega obra de infraestructura para exportación de sus recursos. En este sentido, el vicegobernador de Rio Negro, Pedro Pesatti, celebró la determinación de las empresas al comprender el potencial desarrollo que significará para la provincia y toda la región.
«Luchamos por nuestra provincia, por nuestra región, por la Patagonia. Creemos que es muy bueno que los recursos que la Patagonia produce se puedan gestionar íntegramente dentro de la región. No queremos pelearnos con nadie; no es el propósito que tenemos», dijo Pesatti en diálogo con País Productivo Radio.
Para el funcionario provincial «hay muchas lecturas posibles desde el punto de vista de lo que esto significa para Río Negro, pero también para la Patagonia, que históricamente ha sido una región que ha nutrido de recursos gasíferos y petroleros, de energía en general. Mi provincia, junto con Neuquén, son las dos provincias más importantes en lo que se refiere a la producción de energía hidroeléctrica, y hemos tenido muchas veces que pagar nuestra propia energía mucho más cara que la que se paga después en Buenos Aires».
«Muchos recursos naturales nuestros han desarrollado industria en otras partes. El polo petroquímico de Bahía Blanca es inconcebible sin el gas y el petróleo que ha ido de Neuquén y también de mi provincia. Tal vez el hecho de que se elija a Río Negro desde una mirada federal me parece también una muy buena perspectiva. Que sea nuestra provincia la que pueda aprovechar, junto con Neuquén en el proceso de integración que naturalmente vivimos, y con el resto de la Patagonia. Las ventajas de exportar lo que producimos por puertos patagónicos y pensar en el desarrollo de actividades industriales conexas a la actividad hidrocarburífera, como tener nuestro propio polo de desarrollo petroquímico, como ha tenido Bahía Blanca, es una oportunidad que se presenta a partir de esta decisión», indicó Pesatti.
«Camino por recorrer»
La inversión que prevé la mega obra de infraestructura es, en principio, de unos US$ 30.000 millones, monto histórico para el conjunto de la historia económica argentina. No obstante, será un proceso que llevarán a cabo las empresas y esto Río Negro lo entiende.
«Estamos celebrando que hayamos sido elegidos como lugar para este proyecto, que ojalá podamos ver concretado en su totalidad. Sin embargo, hay todo un camino por recorrer, que es un camino que Petronas y YPF deben recorrer en función de los acuerdos que tienen. Hay un compromiso de ambas partes para que esta inversión se concrete en los términos planteados. Desde ya, nosotros pretendemos que esto se logre al 100% y que los resultados los podamos ver claramente», dijo Pesatti.
El vicegorbenador rionegrino detalló que «Es un desarrollo de varios años. La inversión va a tener muchas etapas. YPF está construyendo su primer oleoducto para exportar petróleo por Punta Colorada. Es un gasoducto que se está construyendo desde Loma Campana, Vaca Muerta. Tiene una primera etapa en construcción ya desde Loma Campana hasta Allen, desde Allen a Chelforó, y Chelforó a Punta Colorada. Esa obra está en marcha, y se espera que esté terminada para comenzar a exportar a fines del año 2026. Va a ocupar unos 3,000 trabajadores en todo su desarrollo. Para nosotros es un punto de partida enorme porque estamos hablando de llevar actividad a una zona que está paralizada desde hace 30 años».
Disputa
Otras de las razones por las cuales la mega inversión tomó importancia mediática fue porque la misma estaba siendo disputada por Río Negro y por Buenos Aires y si bien hubo acusaciones de que cuestiones políticas asomaron con fuerza en esta elección, YPF, Petronas y también Pesatti, decidieron bajarle el tono y afirmaron que la determinación respondió 100% a cuestiones técnicas.
«La verdad que no puedo creer que una empresa, considerando a Petronas y también a YPF, tome una decisión de invertir US$ 30.000 millones basándose en aspectos ideológicos. Me parece que eso no tiene sustento. Creo que lo que ha predominado es un criterio netamente técnico», dijo el vicegobernador.
En este sentido, apuntó que «las condiciones naturales que ofrece el Puerto Renedino son mejores que las de Bahía Blanca para este tipo de actividades. Es el principal puerto cerealero de Argentina, y convivir con una actividad como esta probablemente sea más dificultoso. Además, el calado del puerto es crucial. En Argentina, estamos muy lejos de los mercados que demandan estos productos, como Asia, China, Japón, la India y Europa. Bajar los costos del transporte es fundamental, y para ello, es necesario operar con los barcos de máxima capacidad de carga, lo cual requiere puertos con máximo calado. El golfo en nuestro puerto ofrece esas condiciones».
