(Por redacción de País Productivo) En medio del ruido político que envuelve la situación coyuntural de las provincias, el economista detalló las acciones que se pueden realizar para aranar un plan de crecimiento federal.

 

La esperanza de operar entre variables macroeconómicas estables es parte del pensamiento de Martín Aflie, jefe del Área de Desarrollo del Consejo Federal de Inversiones, aunque a su entender, alcanzar la solidez no será suficiente para ubicar a Argentina entre los países en proceso de crecimiento. El rol que desempeña dentro de la organización le permitió asegurar que, además, es necesario hablar de financiamiento.

“En la reunión que tuvimos con las provincias en Chile, intercambiamos visiones sobre cómo construir herramientas y vimos puntos claves que hay que abordar, sobre todo en cuanto a infraestructura y la innovación en el territorio”, aseguró el especialista en entrevista con País Productivo y recalcó que, dentro de ese camino, la búsqueda los lleva a pensar en instrumentos y planificar la articulación de un sistema de fondeo concluyente.

Tanto el economista como los funcionarios de todos los distritos coincidieron en la visión de un mismo horizonte: la creación de una banca de desarrollo. Con el objetivo en la mira, Alfie señaló cuáles podrían ser los modelos a seguir y habló de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) que trabaja en Chile o del emblemático Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social (BNDES) de Brasil.

“A diferencia de lo que pasó acá, el BNDES no se desarmó y hoy sigue siendo una institución de enorme peso que cumple un rol clave en el sistema financiero brasilero. Impulsa inversiones de infraestructura, la expansión de las empresas en el resto del mundo, el fortalecimiento de cadenas productivas, el desarrollo de cadenas de proveedores, etc. Es un ejemplo de lo que Argentina debería apuntar como país», comentó el entrevistado

.De esta manera, el economista expuso un debate en torno a la articulación de un Banco de Desarrollo que no se da solo a nivel nacional, sino que es una inquietud de la comunidad global, especialmente en aquellos lugares que aspiran a un crecimiento de su actividad económica.

Ruta hacia el desarrollo federal

“Muchas discusiones parecen girar alrededor de la estabilización de la macroeconomía y se cree que así todos los problemas se resuelven, pero nosotros vemos es que, aun si esto se consigue y la inflación baja, el problema del financiamiento no se va a solucionar así nomás. Hay cuestiones estructurales y de instrumentos que tenemos que abordar y ahí el rol del Estado es clave”, insistió Alfie.

“El CFI une a los actores provinciales y a los representantes de la producción para discutir permanentemente sobre cómo avanzar. No es solo un ejercicio intelectual sino que se plantean acciones concretas”, aclaró el entrevistado para explicar de qué manera la organización a la que pertenece planifica un rumbo destinado a impulsar el crecimiento escuchando la voz de los principales interesados y conocedores de los territorios.

“Nosotros lo llamamos ‘Proceso de la construcción de una hoja de ruta hacia el desarrollo federal’. Hablamos de temáticas como la innovación, los financiamientos y las medidas productivas. La verdad es que en un contexto en el cual la discusión política es complicada, en el CFI tenemos la suerte de que podemos reunir a todas los distritos y tener conversaciones constructivas”, agregó el economista.

Una vez más la esperanza se apoderó del discurso del invitado que no dudo en mostrar su optimismo respecto de la construcción de un país federal más allá de las banderas partidarias. “Entre las provincias, cuando se habla de temas técnicos, hay un montón de puntos en común. Cuando la charla es sobre las cosas, hay espacios para avanzar, incluso cuando todo parece estar afectado por el ruido político”, continuó.

“Uno de los resultados de la reunión que tuvimos en la CEPAL y algo que venimos escuchando mucho en los organismos multilaterales es que el desarrollo es esencialmente territorial y local. En ese sentido, los municipios y las provincias juegan un rol clave en el crecimiento productivo”, enfatizó el Jefe del Área de Desarrollo Federal del CFI.

El gran desafío: sacar la plata del colchón

Alfie reconoció que la macroeconomía desordenada afecta la implementación de cualquier política destinada a impulsar el desarrollo productivo. Aunque también remarcó la existencia de algunos negocios que consiguen mantenerse en pie y crecer más allá de la situación adversa. “Hay cientos de empresas que aun en estos contextos pueden innovar, invertir, crecer, obviamente con más dificultades, pero lo hacen”, sostuvo.

En contrapartida, imaginó el escenario contrario: el de una economía sin sobresaltos. “Cuando eso pase, se van a abrir discusiones que son más complejas, es decir, hay 140 países en el mundo que tienen la macroeconomía estable, pero ¿cuántos de ellos están desarrollados? Sólo 40 o 50”, afirmó.

La conclusión es siempre la misma y es que no alcanza con acomodar algunas variables. “Hay un montón de discusiones que dar y nosotros, desde el CFI, buscamos darlas junto con las provincias que tienen mucho que aportar a este debate”, dijo Alfie que volvió a hablar con optimismo sobre un modelo de desarrollo federal.

Ya sea para ayudar a copiar el modelo de empresas que sobreviven en tiempos de crisis o pensar en formas de apuntalar un crecimiento económico, el acceso al crédito es una herramienta fundamental desde la perspectiva del economista.

En ese sentido enumeró varias herramientas que podrían ajustarse a las diversas necesidades:””Hay varias experiencias de financiación en las que, en general, es importante el rol del tesoro nacional. También vemos posibilidades de fondeo en el vínculo con organismos multilaterales o el mercado de capitales”.

Pero la gran oportunidad, según Alfie, se encuentra guardada debajo del colchón de los argentinos. “Hay que diseñar instrumentos que permitan mover ese ahorro hacia la inversión productiva e infraestructura. Argentina tiene la profundidad del sistema financiero más bajo de la región, estamos en 10 o 12 puntos del PBI, cuando en otros países puede ser 60, 70 o 100. El gran desafío es que esos pesos no se vayan a comprar dólares, sino que vayan al desarrollo productivo”, reclamó.