(Por redacción País Productivo) La «guerra comercial» que impulsa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la suba de aranceles a China, México y Canadá, y los riesgos de que estas acciones lleven a la economía mundial a una reseción, golpearon hoy a los mercados.

De hecho, los principales índices bursátiles estadounidenses sufrieron las decisiones de la Casa Blanca: el S&P500 cayó 2,7%, el Dow Jones un 2,08% y el Nasdaq bajó 4%, presionado por el derrumbe de Tesla del 11%, firma del funcionario Elon Musk.

A las acciones de empresas argentinas y a los bonos soberanos tampoco les fue bien:  los papeles argentinos bajan hasta 10,5%, de la mano de Edenor, seguido por el banco Supervielle (-9,5%), BBVA (-8,4%), Globant (-6,2%), Grupo Financiero Galicia (-6,1%), Telecom (-5,9%) y Banco Macro (-5,9%).

Por su parte, los bonos nominados en dólares cerraron con bajas generalizadas de hasta el 3,2%, de la mano del Global 2046. Lo escoltaron el Bonar 2038 (-2%), el Global 2035 (-1,9%) y el Global 2041 (-1,7%).

Así, el Riesgo País escaló 4,5% y superó los 700 puntos para ubicarse en 723 unidades al cierre.

Todo esto repercutió en la bolsa local. El S&P Merval retrocedió 5,5% hasta los 2.138.846,19 puntos básicos, su nivel más bajo desde noviembre del año pasado. Los papeles que lideraron la baja fueron los de Transener (-11,5%), Edenor (-9,4%), Grupo Supervielle (-7,5%), Banco BBVA (-7,2%), Metrogas (-6,9%), Transportadora de Gas del Norte (-6%) y Grupo Financiero Galicia (-5,5%).

A esto se le sumó una nueva suba de los dólares financieros. Así, el Dólar MEP ganó 0,54% hasta $1.229,08 por dólar; el contado con liqui (CCL) lo hizo por 0,54% hasta los $1.230,14; y el «blue» avanzó 0,82% hasta los $1.225.

Todo este cimbronazo internacional que parece recién comenzar y que podría profundizarse de plasmarse un endurecimiento de la política arancelaria de Estados Unidos – con la consecuente respuesta de los países afectados – se da en medio de las negociaciones del Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un nuevo acuerdo que traiga dólares frescos a las arcas del Estado.

Si bien desde el Gobierno aseguran que ya hay un acuerdo con el FMI, en el organismo todavía hablan de «negociaciones constructivas» al respecto.

Pero también, el Presidente Javier Milei y sus principales alfiles políticos de su Administración tienen que negociar el apoyo al acuerdo ratificándolo en el Congreso tras su oficialización a través de un DNU.

El monto pactado y las condiciones para obtenerlo siguen siendo un misterio, que no han dejado trascender ni desde la Casa Rosada ni desde el FMI, aunque lo que sí dejaron saber es que el mismo conllevará a la aplicación de políticas fiscales y monetarias pedidas por el organismo.

“Hay un entendimiento compartido sobre la necesidad de continuar adoptando un conjunto consistente de políticas monetarias fiscales y cambiarias, mientras, muy importante, avanzamos en las reformas para el crecimiento”, dijo la semana pasada la portavoz del FMI, Julie Kozack.

Por otro lado, el banco suizo UBS adelantó que el FMI otorgaría un préstamo a Argentina por un monto que podría alcanzar hasta US$ 20.000 millones, indicó un informe del banco suizo UBS.

Según sostuvo la entidad bancaria, el préstamo cubriría, al menos, todos los pagos de capital que Argentina debe abonar al FMI durante el mandato del Presidente Javier Milei, que se extiende hasta diciembre de 2027.

Para el UBS, el financiamiento que se contempla superaría los US$ 12.000 millones. Esta cifra corresponde a la amortización de la deuda que Argentina tiene con el FMI en los próximos años.

Además de este monto, UBS estimó que podrían sumarse hasta US$ 8.000 millones adicionales.

Este préstamo sería similar a las obligaciones que Argentina enfrenta en concepto de intereses de la deuda con el FMI.

El informe, escrito por Alejo Czerwonko y Pedro Quintanilla-Dieck, señaló que al menos el 30% de los fondos estarían disponibles en 2025. Por lo tanto, ese monto podría oscilar entre los US$ 4.000 millones y los US$ 6.500 millones, aproximadamente.