El campo argentino y su industria derivada continúa siendo esencial para que Argentina consiga mantener su superávit comercial. Según el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), durante abril las exportaciones del sector crecieron 18% interanual hasta los US$ 3.742 millones, lo que implicó el ingreso de unos US$ 571 millones más que en el mismo mes de 2023.
De esta manera, el conjunto de los complejos agroexportadores reportaron ingresos por US$ 14.121 millones en el primer cuatrimestre del año, equivalente a un incremento respecto al mismo período del año pasado del 19,2%.
No obstante el crecimiento interanual, los despachos medidos en valor tuvieron una caída del 1% respecto a marzo.

El complejo sojero mostró un aumento en las exportaciones del 13,1% interanual en abril al alcanzar las US$ 1.513,7 millones y del 13,9% en el período enero-abril al totalizar US$ 4.757,8 millones.
En cuanto a la cadena maicera, los despachos crecieron 72,2% respecto a abril del año pasado hasta los US$ 846,5 millones y del 29,4% en el primer cuatrimestre para posicionarse en US$ 2.474,9 millones.
El trigo, tercer cultivo en importancia y participación exportadora, creció 74,7% en la comparación interanual hasta los US$ 170,1 millones y del 195,2% entre enero y el mes pasado ubicándose en US$ 1.558,3 millones.
También crecieron durante abril el complejo pesquero (+62,9%); lácteo (+6,1%); vitivinícola (+1,4%); peras y manzanas (+7,5%); y de la papa (+18,8%).
Caídas
Las principales caídas durante abril – teniendo en cuenta la participación en las exportaciones totales de los complejos – la registraron la cadena cárnica bovina, con una merma del 8,6%, seguido por la cebada con una merma del 13% y el girasol con una baja del 43,8%.
También mostraron números negativos los siguientes complejos: manisero (-40,5%); legumbres (-40,8%); limón (-8,7%); apícola (-29,8%); y arrocero (-42,7%).
