(Por redacción País Productivo) La crisis no deja de golpear al conjunto de la economía y el sector de los alimentos no es la excepción. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas en volumen de productos lácteos cayó 23,5% interanual en junio y cerró el primer semestre con una baja del 17,3%.
Asimismo, el consumo disminuyó 12,7% respecto a mayo y un 8,5% en el promedio diario.
Desde el OCLA remarcaron que hay «una caída muy importante en todos lo rubros» del sector y agregaron que «los productos de mayor valor agregado y unitario como quesos de pasta muy blanda, quesos rallados, leches saborizadas, yogures, flanes y postres presentaron una gran caída asociada a las subas de precios y al retraso en el poder adquisitivo del sector medio de la población que demanda en mayor cuantía estos productos».

Así, en el primer semestre, la leche fluida tuvo una merma en el consumo del 17,2%; la leche en polvo, 29,7%; los quesos, 11%; y la leche chocolatada, 45,4%; y los postres lácteos y flanes, 53,4%; entre otros.
Para el OCLA, «lo que es contundente es que las ventas y por ende el consumo, presentan en los últimos años una tendencia a la baja en general y una primarización del mismo (productos más básicos: leches fluidas no refrigeradas, quesos al peso de segundas y terceras marcas y yogures bebibles de litro) en detrimento de aquellos productos de mayor valor agregado y por ende económico».
«Esta situación sin duda se da por un fuerte deterioro de los niveles de ingresos reales, fundamentalmente de los segmentos medios de la pirámide de ingresos, lo cual, al margen de reducir el volumen de consumo, afecta el valor del mix de ventas haciendo que se facture un menor valor en las ventas internas, que claramente reflejamos en los análisis de la cadena de valor cuando mencionamos los bajos valores del VLE Mercado Interno en dólares respecto a otros países», indicó el trabajo.
