(Por redacción País Productivo) La últimas horas fueron de incertidumbre para YPF, ya que que el acuerdo con la petrolera estatal malaya, Petronas ára la construccióin de la planta de GNL en el puerto chubutense de Punta Colorada, parece pender de un hilo, por cambios en las condiciones de la compañía extranjera.
Según informó el periodista Andrés Lerner, «Petronas está planteando algunos cambios en las condiciones: las reservas de gas son de YPF y Petronas pide que las compartan», mientras que también habría cambios en los plazos, ya que «la petrolera malaya apunta a 2045 y la argentina quiere pico de producción en 2031».
No obstante, Lerner aclaró que «hasta el momento Petronas no confirmó su intención de salir del proyecto».
Trascendido esto, el presidente de YPF, Horacio Marín, comentó que «en ese momento, Petronas tiene la opción de continuar o no con el proyecto. Hay que desdramatizar la situación, son decisiones empresarias. Yo no tengo información sobre cuál sería la decisión de Petronas. Es una de las mejores empresas de GNL del mundo y estamos trabajando muy bien con ellos».

En declaraciones a radio El Observador, Marín aclaró que «si Petronas no continua YPF va a seguir adelante. Es un proyecto que tiene mucho interés. El proyecto no depende exclusivamente de Petronas. Pueden ingresar otras compañía».
La obra
El 31 de julio de este año, YPF y el Gobierno nacional anunciaron que las petroleras habían elegido a Punta Colorada en Chubut – en desmedro de Bahía Blanca – para la construcción de un puerto y una planta de GNL, que demandaría una inversión «histórica» de US$ 30.000 millones.
El megaproyecto se llevará a cabo en un puerto en desuso cerca de la localidad de Sierra Grande, lo cual obligará a las empresas a modernizar, adaptar y dotar de la infraestructura necesaria al predio abandonado.

No obstante, la cercanía con los yacimientos de Vaca Muerta fue un punto que jugó a favor de esta locación.
Según diversas fuentes, la inversión sería «histórica» y se ubicaría entre los US$ 30.000 y US$ 50.000 millones, siendo un monto inédito para un proyecto de estas características.
Asimismo, de concretarse esta inversión y cumplirse los plazos preliminares de construcción y puesta en marcha en 2031, Argentina podría exportar de manera anual US$ 30.000 millones entre gas y crudo.
