(Por redacción País Productivo) En su búsqueda incesante de dólares, el Gobierno nacional presento el «Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos», que busca que los US$ 200.000 millones ahorrado por los argentinos y guardados «bajo el colchón» se vuelquen a la economía formal a partir de la implementación de menores controles, actualización de fondos a partir del cuál se deben informar operaciones y un nuevo régimen de ganancias.

La presentación del plan, que busca «devolverle la libertad a los argentinos» estuvo a cargo del Vocero Presidencial, Manuel Adorni; el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Juan Pazo; y el presidente del Banco Central (BCRA), Federico Furiase.

«El Presidente Javier Milei instruyó al equipo económico a implementar el Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos», comenzó Adorni y detalló que «el mismo tiene dos etapas: la primera implica todo lo que el Poder Ejecutivo puede hacer y está a su alcance en el marco de la Ley Vigente a través de un decreto que firmará en las proximas horas».

En segundo término, explicó que se envíara el Congreso «un proyecto de ley que blindará a los argentinos a futuro frente a las próximas administraciones» y completó: «Tenemos que hacer un cambio de chip para que el estado respete una verdad elemental: tus dólares, tu decisión. O sea, lo tuyo es tuyo y no del estado. Podés gastarlo como quieras sin tener que demostrar de dónde lo sacaste. Los argentinos vuelven a ser inocentes hasta que ARCA demuestre lo contrario».

En sí, lo que busca el Gobierno es que esos dólares no declarados se vuelquen a la economía, sin necesidad de atravesar un blanqueo o explicar de dónde salieron.

Según Caputo, este Plan generará la tan mentada remonitazión de la economía, ya que la «sociedad demanda más moneda», pero que se dá en un contexto donde el Gobierno pasó de «un esquema donde los pesos sobraban, a uno donde los pesos faltan».

«Cuando la economia está sana, la gente empieza a demandar más dinero y empieza a haber más crédito, que creció un 50% en términos reales. Pero algunos bancos ya no tienen pesos. Entonces necesitamos para que siga creciendo la economía a estos niveles, que la misma se remonetice, o sea, que haya más dinero en la economía y no necesariamente pesos, porque estamos en una competencia de monedas y a nosotros nos da lo mismo que la remonetización se dé en pesos o en dólares. Es más natural que este proceso se produzca en dólares, porque pesos hay solamente el equivalente a US$ 37.000 millones, en cambio dólares hay entre cinco y 10 veces esa cantidad de pesos», argumentó.

Las medidas

Pero para que este proceso pueda llevarse a cabo, debe darse un cambio en el régimen fiscal, sobre todo en lo que tiene que ver con el control de los fondos no declarados.

Es por eso que ARCA eliminará sistemas de información financiera, actualizará montos a partir de los cuales los bancos o comercios debían remitir información al fisco y adoptará un nuevo régimen para el pago del Impuesto a las Ganancias.

En este sentido, Pazo anunció que ARCA tomará «tres decisiones» para posibilitar la implementación del nuevo plan.

«En primer lugar vamos a derogar los regímenes de información, que son mecanismos a través de los cuales comercios y profesionales tienen que remitir a Arca la información de las operaciones de los ciudadanos. El primero y más importante, es el Régimen Informativo para Compras con Tarjeta de Débito, Crédito y Billeteras Virtuales para Consumos Personales. Así, los montos de los consumos personales va a estar resguardado como toda la información privada», explicó Pazo.

Además, también eliminará el Cruzamiento Informático de Transacciones Importantes (CITI), «un sistema en donde los escribanos tenían que reportar mensualmente todas las operaciones notariales. Desde ahora ya no lo harán más».

También el Régimen Informativo de Compraventa de Vehículos Usados va a dejar de ser parte de los reportes, sumado al Regímen Informativo de Pago de Expensas; el Código de Oferta de Transferencia Inmueble; el Régimen de Consumo Relevante de Electricidad, Gas, Agua y Telefonía; y se le prohibirá a los bancos solicitar la declaración jurada de impuestos nacionales.

Por otro lado habrá una actualización en «los umbrales de otros regímenes de información». Así, los bancos no deberán informar por transferencias y acreditaciones bancarias menores a $50 millones para personas físicas y a $30 millones para personas jurídicas, como así tampoco lo harán para extracciones en efectivo que no superen los $10 millones personas fisicas y jurídicas:

Los montos a informar de saldos bancarios a final de mes se elevan de $700.000 para peronas físicas y $1 millón para jurídicas a $50 millones y $30 millones respectivamente; plazos fijos pasan s $100 millones y $30 millones; transferencias y acreditaciones en billeteras virtuales pasan de $2 millones a $50 millones y $30 millones; tenencias en sociedades de bolsas, donde se informaban todos los montos, pasan a $100 millones y $30 millones; compras de consumidor final pasan de $250.000 en efectivo y $ 400.000 en cualquier otro medio de pago a $10 millones.

Por otro lado, se irá a un régimen simplificado de ganancias, que «tiene como foco la facturación y los gastos deducibles dejando de lado los consumos personales de los ciudadanos. No vamos a requerir más información sobre los consumos y los patrimonios», dijo Pazo.

En este sentido, explicó que «a partir del primero de junio podrán adherir al nuevo régimen simplificado de ganancias y en el próximo vencimiento, en mayo de 2026, va a entrar en su perfil, mirar el monto que le presente el organismo y podrá aceptar y pagarlo o rectificarlo. ARCA va a poner el foco en la facturación y los gastos deducibles, no en los gastos y en el patrimonio».

«Este nuevo régimen es mucho más simple y rápido: cambia la materia de fiscalizacion para poner el foco en la informalidad deliberada y sofisticada. Lo hacemos porque de esta manera optimizamos los recursos de ARCA para fiscalizar las grandes obligaciones tributarias, poniendo el foco en los grandes contribuyentes y bajando el costo de cumplimiento, tanto de los contribuyentes como del estado. Es nuestra responsabilidad como gobierno crear los incentivos que inviten al ciudadano a entrar en el sistema formal, condición necesaria para poder acceder al crédito de largo plazo, que permitirá junto al orden macroeconómico, solidificar las bases del crecimiento de la economía», concluyó Pazo.