(Por redacción País Productivo) El consumo cayó 7,4% interanual en 2024, siendo esta merma una de las principales razones que explica la caída de la economía argentina y del nivel de actividad del grueso de los sectores productivos.

No obstante, la Cámara Argentina del Comercio (CAC) entiende que la magnitud de esta caída responde a que durante 2023 el consumo estuvo «inflado» por el anterior gobierno.

«Esta medición es contra un consumo estimulado artificialmente en 2023 (“Plan Platita”) por incentivos electorales del gobierno anterior, que terminó sobrecalentando la demanda, y por reacciones de protección frente al proceso inflacionario descontrolado», justificó la CAC.

En este sentido, explicó que «en gran parte del 2024, las comparaciones interanuales tanto del Índice de Consumo (IC) como del EMAE presentaron un comportamiento negativo: el del consumo continúa hasta la actualidad, mientras el de la actividad tuvo una única variación positiva en mayo».

 «En octubre, el EMAE registró una caída interanual del 0,7%, desacelerando la caída mostrada en septiembre. La serie desestacionalizada, por su parte, mostró un avance de 0,6%, recuperando parte del terreno perdido el mes anterior. Este incremento en el indicador de actividad estuvo alineado con lo ocurrido con el IC durante el mismo mes, donde las variaciones interanuales experimentadas fueron menos negativas que en agosto», sostuvo.

No obstante, desde la CAC creen que en 2025 se registrará una mejora en todos los índices, impulsando el consumo.

«Para el consumo masivo se está monitoreando su recuperación, mientras que el consumo de bienes durables sí se incrementa con fuerza. Esta dinámica representa un cambio en la estructura de consumos del hogar, orientándose más a bienes durables facilitados por el crédito que a bienes de consumo diario», detalló.

Así, «con un ingreso disponible que mejorará en 2025, el cambio en la estructura de consumo se profundizará. El modelo económico actual no se ve orientado a generar booms de consumo sino, más bien, a crear un fuerte incremento de la inversión y condiciones de estabilidad macroeconómica que sostengan el crecimiento a mediano y largo plazo».