(Por Christian Veltri) Con el fallecimiento del Papa Francisco el pasado 21 de abril, las vivencias del Cónclave y la elección del nuevo Sumo Pontífice, se vivió un auge en las reservas a ciudades vinculadas a tradiciones religiosas sobre todo vinculadas al catolicismo.
Desde “El Camino de Santiago” y sus variadas rutas que confluyen en Santiago de Compostela; la “Plaza San Pedro y el Vaticano” en Roma, el “Muro de los Lamentos” en Jerusalén, o en nuestro país “el Camino de la Virgen del Valle” en Catamarca y las peregrinaciones y visitas a la Virgen de Lujan en Buenos Aires, son muchas las opciones que confluyen en una costumbre que encierran el turismo religioso.
La visita guiada por la Ciudad de Buenos Aires que encierra los lugares emblemáticos vinculados al Papa Francisco creció desde abril más de 40%. El gobierno porteño ofrece dos recorridos a pie por los barrios de Flores y Monserrat conocidos como “Circuito Papal” en donde se puede recorrer a pie lugares vinculados al Padre Jorge Bergoglio, desde la casa de su infancia, pasando por la Basílica de San José de Flores y la Catedral Metropolitana.
Según información que proporcionó el ENIT (Ente Nazionale Italiano per il Turismo) sede Argentina, desde la asunción de Bergoglio como Papa en 2012 los viajeros argentinos a Italia aumentaron 250%.
Durante la semana del funeral del Papa Francisco la reserva de vuelos de Buenos Aires a Roma aumentó considerablemente. Las reservas de pasajes de Aerolíneas Argentinas fueron agotadas (si bien la ruta Buenos Aires – Roma es una de las más buscadas por los pasajeros de la línea aérea con alrededor de 80% de ocupación constante), las reservas hoteleras de Roma también se agotaron en esa semana y la siguiente hasta la fumata blanca que proclamó a León XIV como el nuevo Papa en el Cónclave de mayo. La empresa de ferrocarriles del Estado Italiano (FS) aumentó las frecuencias en las rutas que conectan con Roma.
Según un informe emitido por UNIMPRESA Unión Nacional de Empresas – asociación que nuclea a Empresas artesanales pequeñas y medianas de Italia – el impacto económico que rodeó el período mencionado desde el fallecimiento de Francisco, su funeral y hasta la elección de León XIV, superó los 500 millones de euros para Roma; donde se destaca, según su análisis, ingresos en alrededor de 160 millones de euros en alojamiento (tanto en hoteles como hostales y alojamientos para peregrinos), 65 millones de euros en consumo de restaurantes, alimentos y bebidas, 32 millones de euros en transporte y traslados, y 48 millones de euros en souvenires y recuerdos religiosos.

Como frutilla de postre, en Roma se celebra el Jubileo 2025. El Jubileo de Roma es una de las celebraciones más tradicionales de la Iglesia Católica, realizada cada 25 años, que engloba espiritualidad, tradición religiosa y celebraciones clásicas.
El Jubileo de este año (que se inició el 24 de diciembre de 2024 y culmina el 6 de enero de 2026) nombrado “Jubileo de la Esperanza” tiene sus picos de actividades entre finales de mayo y principios de junio, junto al Jubileo de los Jóvenes entre finales de julio e inicio de agosto. En esta celebración se esperan más de 35 millones de visitantes por la capital italiana, presuponiendo que el inicio del pontificado de León XIV y su participación hará aumentar este número de peregrinos.
Para la capital italiana, esta celebración generará ingresos estimados por 17.000 millones de euros en turismo y otros 4.500 millones de euros en volumen de negocio, dinamizando la economía local en alojamiento, gastronomía, transporte, merchandising religioso y de la ciudad, entre otros.
