(Por redacción País Productivo) La cosecha de maíz puso primera, con los trabajos concentrados en el centro-norte de Santa Fe, Entre Ríos y parte de la zona núcleo.

Con un avance de 3 puntos porcentuales en la última semana, ya se trilló el 5,6% de las 6,6 millones de hectáreas implantadas, informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

Los resultados preliminares indican un rinde medio de 77,9 quintales por hectárea (qq/ha), con una producción parcial de 2,77 millones de toneladas, por lo cual la entidad bursátil mantuvo la estimación de producción en 49 millones de toneladas.

Por el lado de la soja, las precipitaciones en la región central han favorecido la mejora de la condición hídrica del cultivo, tanto de primera como de segunda.

En contraste, en el norte de la región agrícola no solo no se han registrado lluvias, sino que, además, las altas temperaturas han predominado, cuestión por la cual el área en condición de cultivo Normal/Excelente se ha incrementado en tan solo 1 p.p., mientras que la condición hídrica Adecuada/Óptima se vio aumentada en 2 p.p.

En cuanto a los planteos de primera, más del 40 % de lo implantado sobre ambos núcleos ha iniciado el llenado de grano bajo un ambiente óptimo de humedad, mientras que sobre el NEA y el norte de Santa Fe, más del 30 % ha iniciado el período crítico bajo déficit hídrico.

Por su parte, luego de un progreso intersemanal de 3 p.p., la cosecha de girasol alcanza el 13,8 % del área apta.

Las lluvias de las últimas semanas han demorado el secado de los granos, resultando en un retraso de -4,7 p.p. respecto al ciclo previo y de -15,3 p.p. en comparación con el promedio de las últimas cinco campañas.

Actualmente, un 27 % del área se encuentra en la etapa de llenado de grano, concentrándose principalmente en el sur del área agrícola, donde las expectativas de rendimiento superan los promedios históricos.

En esta región, las lluvias pronosticadas para los próximos días podrían agravar los problemas ocasionados por las precipitaciones recientes, que ya han generado casos puntuales de vuelco de plantas.

«Aunque los productores destacan la buena sanidad del cultivo, la persistencia de condiciones húmedas eleva el riesgo de enfermedades y nuevas pérdidas de stand», indicó la BCBA.