El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció hoy una serie de medidas de alivio para el sector agropecuario a partir de la reducción o eliminación de aranceles de importación para productos agroquímicos, de cara a la próxima campaña fina (trigo y cebada) que comenzará en poco menos de un mes con la siembra y en donde los márgenes de rentabilidad están sumamente ajustados por la suba de costos y la caída de los precios internacionales.
«Atentos a las necesidades del campo, y en aras de mejorar su competitividad, vamos a avanzar en la eliminación de los aranceles aplicados a la urea y sus mezclas con nitrato de amonio, que actualmente se ubican en 5,4 y 3,6%», comunicó Caputo a través de su cuenta de X.
Según el titular del Palacio de Hacienda, «esta medida implicará un impacto directo a los productores agropecuarios de todo el país y se suma a los beneficios generados por el ordenamiento de las variables económicas, que permitió que el costo de estos insumos fundamentales para el productor agropecuario, bajara de USD 830 desde el 15 de febrero a USD 570 en la actualidad».
Asimismo, días atrás, Caputo adelantó una «baja de aranceles de herbicidas y una mejora de aprobaciones de los permisos de Senasa» y agregó que «los herbicidas a base de Atrazina, Glifosato y 2-4-D bajarán del 35% al 12.6% (que es el Arancel Común vigente para el Mercosur). A su vez reduciremos el arancel de la Atrazina primaria, desde el 24% actual al 10.8%».
Si bien esta medida ya se había tomado en el Gobierno de Alberto Fernández, hasta el momento no había sido puesta en práctica.
Lo cierto es que por la suba de costos y la baja de los precios internacionales, los números para llevar adelante la campaña de trigo están por demás de ajustados.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los ingresos menos los costos dan un margen bruto para el trigo de la próxima campaña, antes de impuestos, de US$ 120 por hectárea y un neto de US$ 72 por hectárea para campo propio.
En el caso de los productores que alquilan campos para la siembra el panorama se presenta oscuro, con márgenes negativos de US$ 90 por hectárea, según la entidad bursátil rosarina.
